Ayer. a la hora de la cena... descubrieron que faltaba el INTERNO 16

BAMBINO - REPORTAJE

Escrito por interno16 24-08-2007 en General. Comentarios (0)

El hombre de las mil frases

Ingenioso y extrovertido: los dichos de Héctor Veira en el Apertura, el DT más pintoresco del fútbol argentino

Se definió como un jugador muy dotado, habilidoso, con una gran inventiva y muy guapo. Con el paso de los años, como un buen técnico. Hoy, Héctor Rodolfo Veira planifica la pretemporada que Newell´s hará en Mar del Plata, pero muchos afirman que su futuro es incierto. Algunos lo ven lejos de Rosario, pero él nunca baja los brazos y se siente firme en el cargo. Lo cierto es que defiende la profesión desde su imagen de Carasucia , la misma que disfrutó en el Ciclón en la década del 60.

A la salida de un vestuario puede sorprender con frases insólitas, inéditas. El mismo reconoce que no se da cuenta en ese momento de lo que dijo, que después se escucha por radio o televisión y suelta la carcajada. Así sucedió cuando soltó definiciones como las de "la base está" (en Boca), "este equipo necesita de una bomba anímica" (en Newell´s) y "estamos en una racha diabólica" (en Lanús).

El balance de 2003 entregó un Bambino auténtico desde el comienzo, cuando en enero Newell´s se alojó en el hotel Iruña para hacer la pretemporada. "Necesito un delantero picante", le dijo a Eduardo López y el presidente de Newell´s incorporó a Walter Silvani.

Pero no se quedó ahí. Veira sabía que el conjunto rosarino tenía potencial para pelear el título en el Apertura con las contrataciones del Patrón Bermúdez, Julián Vásquez, Jairo Patiño, Pablo Guiñazú y Ariel Rosada. El DT se autopresionó para conseguir éxitos. Por eso se enojó mucho después de un debut sin goles ante Banfield, en el Sur: "Hicimos las cosas bien, pero nos faltó el gol. ¿Si me voy con bronca con el resultado? Y... todos sabemos que el resultado lo maneja Dios".

Tras la igualdad con Independiente, también 0 a 0, se venía River como visitante, por la tercera fecha. El entrenador no especuló cuando se lo consultó sobre el partido que podía hacer el Patrón Bermúdez: "¿Si él se puede achicar en el Monumental? Nooo, es Benicio del Toro. Con la personalidad que tiene, hasta puede jugar en Irak". Fue victoria ante el conjunto millonario por 2 a 0, con golazos de Vásquez y Patiño.

El triunfo (muy sufrido) con Quilmes por 2 a 1, en Rosario, significó el desahogo del Bambino. "Vamos, la p... m... Este era el partido que había que ganar. La tribuna fue un carnaval. La gente de Newell´s estaba ilusionada y no podía irse derrotada".

Perdió 3 a 2 con Arsenal, le ganó a Olimpo 2 a 0 y empató con Colón 1 a 1, lo que marcó la irregularidad del equipo. Para contrarrestar el injusto empate en el último minuto de los santafecinos, Veira declaró: "Newell´s me emociona, este equipo me emociona. ¿Los colombianos? (por Bermúdez, Patiño y Vásquez) son líderes positivos, de esos que ayudan a los equipos, que le hacen bien al grupo. El tema es que si te agarra un líder negativo, a la corta o a la larga te hunde, terminás como el Titanic...".

La caída con San Lorenzo (0-1), en Rosario, no lo aflojó: "Que les quede claro a todos que lo vamos a perseguir a Boca hasta último momento", aseguró.

Victoria 2 a 0 con Gimnasia y empate con Central 1 a 1 en Parque Independencia. Antes del clásico, le preguntaron a Veira cómo lo trataban los hinchas canallas. El contestó: "Bien, muy bien, no me p... nada. No me p... porque salgo disfrazado de bombero".

Newell´s le ganó a Vélez 3 a 0 y le sacó el invicto a Boca (1-0). Exultante, Veira dijo: "Este partido era especial porque hasta los de Central (también peleaba el título) querían que ganáramos. Pareció que hasta Don King vino a presentar el partido a Rosario. Ahora empieza otro campeonato, cualquiera puede ser campeón".

Tras los empates de Boca con Independiente (0-0) y de Newell´s con Chacarita (1-1), Veira sostuvo: "El torneo dejó de ser misterioso y pasó a ser explosivo".

En la 14a fecha, después de Newell´s 0 v. Racing 0, diagnosticó: "A la pelota la tratan tan mal que la internan después de cada partido". Sin posibilidades en el Apertura y con la casi consagración de Boca, el DT ironizó: "Bianchi se tiene que tomar un año sabático. Es una cosa de locos, no para de ganar. Que descanse un poco ese cuerpo técnico así le da un poquito de moral al resto".

Dijo que la caída 3 a 2 con Lanús, en el Sur, fue sólo por "dos goles de carambola", pero resurgió después del emotivo triunfo ante Talleres por 4 a 3, luego de ir en desventaja por 3 a 0. "Estoy inmensamente feliz por mis jugadores, a los que voy a defender a muerte . Lo de un sector del periodismo fue infame. El plantel tiene temple y no mereció que se nos pegue como lo hicieron. El triunfo fue inolvidable, me hizo acordar a aquel partido entre River 5 v. Polonia 4, en el 86". Cuando salió del estadio se cruzó con Carolina Coscarelli, periodista de Cablehogar, de Rosario, y le dijo: "Hoy presenciaste un partido europeo, como si hubieses ido a ver al Manchester. Te felicito nena, porque hoy viajaste a Europa".

Así es el Bambino Veira. Por más que su última pelota la pateó en Universidad de Chile, a los 32 años, en 1977, su chispa sigue intacta. Es el hombre de las mil frases. Inagotable.

Por Christian Leblebidjian
De la Redacción de LA NACION

Se definió como un jugador muy dotado, habilidoso, con una gran inventiva y muy guapo. Con el paso de los años, como un buen técnico. Hoy, Héctor Rodolfo Veira planifica la pretemporada que Newell´s hará en Mar del Plata, pero muchos afirman que su futuro es incierto. Algunos lo ven lejos de Rosario, pero él nunca baja los brazos y se siente firme en el cargo. Lo cierto es que defiende la profesión desde su imagen de Carasucia , la misma que disfrutó en el Ciclón en la década del 60.

A la salida de un vestuario puede sorprender con frases insólitas, inéditas. El mismo reconoce que no se da cuenta en ese momento de lo que dijo, que después se escucha por radio o televisión y suelta la carcajada. Así sucedió cuando soltó definiciones como las de "la base está" (en Boca), "este equipo necesita de una bomba anímica" (en Newell´s) y "estamos en una racha diabólica" (en Lanús).

El balance de 2003 entregó un Bambino auténtico desde el comienzo, cuando en enero Newell´s se alojó en el hotel Iruña para hacer la pretemporada. "Necesito un delantero picante", le dijo a Eduardo López y el presidente de Newell´s incorporó a Walter Silvani.

Pero no se quedó ahí. Veira sabía que el conjunto rosarino tenía potencial para pelear el título en el Apertura con las contrataciones del Patrón Bermúdez, Julián Vásquez, Jairo Patiño, Pablo Guiñazú y Ariel Rosada. El DT se autopresionó para conseguir éxitos. Por eso se enojó mucho después de un debut sin goles ante Banfield, en el Sur: "Hicimos las cosas bien, pero nos faltó el gol. ¿Si me voy con bronca con el resultado? Y... todos sabemos que el resultado lo maneja Dios".

Tras la igualdad con Independiente, también 0 a 0, se venía River como visitante, por la tercera fecha. El entrenador no especuló cuando se lo consultó sobre el partido que podía hacer el Patrón Bermúdez: "¿Si él se puede achicar en el Monumental? Nooo, es Benicio del Toro. Con la personalidad que tiene, hasta puede jugar en Irak". Fue victoria ante el conjunto millonario por 2 a 0, con golazos de Vásquez y Patiño.

El triunfo (muy sufrido) con Quilmes por 2 a 1, en Rosario, significó el desahogo del Bambino. "Vamos, la p... m... Este era el partido que había que ganar. La tribuna fue un carnaval. La gente de Newell´s estaba ilusionada y no podía irse derrotada".

Perdió 3 a 2 con Arsenal, le ganó a Olimpo 2 a 0 y empató con Colón 1 a 1, lo que marcó la irregularidad del equipo. Para contrarrestar el injusto empate en el último minuto de los santafecinos, Veira declaró: "Newell´s me emociona, este equipo me emociona. ¿Los colombianos? (por Bermúdez, Patiño y Vásquez) son líderes positivos, de esos que ayudan a los equipos, que le hacen bien al grupo. El tema es que si te agarra un líder negativo, a la corta o a la larga te hunde, terminás como el Titanic...".

La caída con San Lorenzo (0-1), en Rosario, no lo aflojó: "Que les quede claro a todos que lo vamos a perseguir a Boca hasta último momento", aseguró.

Victoria 2 a 0 con Gimnasia y empate con Central 1 a 1 en Parque Independencia. Antes del clásico, le preguntaron a Veira cómo lo trataban los hinchas canallas. El contestó: "Bien, muy bien, no me p... nada. No me p... porque salgo disfrazado de bombero".

Newell´s le ganó a Vélez 3 a 0 y le sacó el invicto a Boca (1-0). Exultante, Veira dijo: "Este partido era especial porque hasta los de Central (también peleaba el título) querían que ganáramos. Pareció que hasta Don King vino a presentar el partido a Rosario. Ahora empieza otro campeonato, cualquiera puede ser campeón".

Tras los empates de Boca con Independiente (0-0) y de Newell´s con Chacarita (1-1), Veira sostuvo: "El torneo dejó de ser misterioso y pasó a ser explosivo".

En la 14a fecha, después de Newell´s 0 v. Racing 0, diagnosticó: "A la pelota la tratan tan mal que la internan después de cada partido". Sin posibilidades en el Apertura y con la casi consagración de Boca, el DT ironizó: "Bianchi se tiene que tomar un año sabático. Es una cosa de locos, no para de ganar. Que descanse un poco ese cuerpo técnico así le da un poquito de moral al resto".

Dijo que la caída 3 a 2 con Lanús, en el Sur, fue sólo por "dos goles de carambola", pero resurgió después del emotivo triunfo ante Talleres por 4 a 3, luego de ir en desventaja por 3 a 0. "Estoy inmensamente feliz por mis jugadores, a los que voy a defender a muerte . Lo de un sector del periodismo fue infame. El plantel tiene temple y no mereció que se nos pegue como lo hicieron. El triunfo fue inolvidable, me hizo acordar a aquel partido entre River 5 v. Polonia 4, en el 86". Cuando salió del estadio se cruzó con Carolina Coscarelli, periodista de Cablehogar, de Rosario, y le dijo: "Hoy presenciaste un partido europeo, como si hubieses ido a ver al Manchester. Te felicito nena, porque hoy viajaste a Europa".

Así es el Bambino Veira. Por más que su última pelota la pateó en Universidad de Chile, a los 32 años, en 1977, su chispa sigue intacta. Es el hombre de las mil frases. Inagotable.

Por Christian Leblebidjian
De la Redacción de LA NACION

El Bambino Veira, un personaje que se reinventa constantemente

Conocidas son las facetas de Héctor Veira, que ya trasciende los límites del DT, para darle paso a su alter ego, el “Bambino”, ese personaje que fuera de las canchas puede sorprender día a día, principalmente desde su anecdotario de nunca acabar.


En esta ocasión, la revista Hombre tuvo un mano a mano desopilante con el “Bambino”, en donde otra vez apareció el personaje que cada vez está más lejos del fútbol, y tiene todo como para convertirse en estrella de televisión.

El arsenal de anécdotas arranca con su época de jugador de San Lorenzo, cuando en una extensa gira que el equipo realizó por Europa, estando en Grecia, Veira invitó al “Loco” Horacio Doval a conocer el Partenón, y este le respondió “No, dejame, estoy podrido de ver fútbol”.

Otro sector por el que encaró la nota, es por su increíble experiencia como actor, en películas de actores de la talla de John Wayne, Raquel Welch o William Holden, en su paso por México. “Durante dos años vinieron todos. Y ahí empecé a laburar bastante como extra. Hacía de indio y de borracho en muchas películas, o de los que estaban atrás en los salones” manifestó Veira.

Además de hacer algo que le gustaba, ya que “de no haber sido futbolista, hubiera sido actor”, le pagaban por eso. “Me pagaban cien dólares cada vez que iba a grabar, pero me liquidaban en seguida, era uno de los primeros en morir”, dijo en forma resignada la “estrella” de Hollywood.

Por supuesto la entrevista pasó por dos características fundamentales del “Bamba”: la noche, y sus antológicas frases.

“El romance con la noche lo empecé de muy pibe. Salía cuatro o cinco noches por semana, y tenía el sueño al revés. De día se me cerraban los ojos, y a la noche en la concentración no me podía dormir” dijo el entrenador – personaje de su amor por las salidas.

En cuanto a sus famosas frases, con respecto a su preferencia por la vida nocturna, repitió una de las más conocidas: “Y si, me gustaba tanto la noche que al día le hubiera puesto un toldo”. Superlativo.

Señoras y señores, el “Bambino” Veira, un personaje que entendió a la perfección el show business, y que lo utiliza con una soltura digna del mejor cómico, para reinventarse constantemente.

Sábado 30 de Junio de 2007 16:00

 

GALLEGOS

Escrito por interno16 08-08-2007 en General. Comentarios (2)

 


Manolo, te vendo un auto...
Y para que quiero un auto vendado?

¿Por que los gallegos querían instalar iglesias en todos los aeropuertos?...
Para confirmar los vuelos.

Como se sabe cuando un gallego robo un banco?...
Porque hace un boquete para entrar y otro para salir.

¿Por que los gallegos ponen escaleras a la orilla del mar?...
Para que suba la marea.

Era tan, pero tan gallego, que creía que los jeep 4x4 tenían 16 ruedas.

Mira Manolo, me compre un reloj.
¿Que marca?
Pues la hora, hombre.

¿Por que los gallegos tienen las ventanas redondas?
Para que pueda entrar el sol.

¿Por que van 19 gallegos al cine?...
Porque la película es prohibida para menor de 18. 

¿Por que hay hielo sobre un televisor?...
Porque un gallego intentó congelar la imagen.

¿Que hace un gallego vestido de vampiro conduciendo un tractor?...
Intenta sembrar el pánico.

¿Como manda un gallego un fax confidencial?... en un sobre cerrado.


¿Por que un gallego se abanica con un serrucho?...
Porque le dijeron que el aire de la sierra es mas sano.

En Galicia, las botellas tienen abajo una leyenda que dice:
Abrase por el otro extremo.

¿Que es un Gallego, con un maletín, montado en un árbol?...
Un vendedor de Bienes Raíces.

Oye, Manuel... ¿te gusta el Placido Domingo?
Pues claro hombre... antes que el reputísimo lunes.

¿Que hace una gallega tirándose del balcón de un octavo piso con las piernas abiertas?... está probando las nuevas toallitas con alas protectoras.

Entra un gallego con un loro a un bar, y el cantinero pregunta:
¿Habla el animal?
¿Y yo que se? - respondió el loro de mal modo.

¿Por que en Galicia no hay árboles?...
Porque los gallegos los mataron buscando la raíz cuadrada.

Durante un apagón en Galicia, quedaron dos mil gallegos atorados en los elevadores de los edificios durante dos horas... siete mil mas, atorados en las escaleras mecánicas.

Van dos gallegos en un bote:
Oye, José tu sabes por que los buzos se lanzan hacia atrás al mar?
Joder hombre, porque si se lanzan hacia el frente caerían en el bote.

Estaba un Gallego limpiando los cristales de un edificio, cuando llega a un espejo y dice: Coño ... limpias tu o limpio yo.

¿Por que echaron a los gallegos que trabajaban en la fabrica de M&M?...
Porque las pastillitas que decían W&W, las tiraban a la basura.

¿Qué sale de la cruza de un burro y una tortuga?...un gallego ninja.

Un helicóptero se ha estrellado en un cementerio en Galicia.
La policía local informa que 64 muertos resultaron heridos.

¿Cuántos gallegos se necesitan para cambiar un foquito de luz?...

5, uno que sostenga el foquito y 4 que le den vuelta a la escalera.

Una señora entra al almacén Don Manolo y le pregunta al dueño:
-
Oiga Don Manolo, a cuánto tiene los huevos hoy?
-
Joder mujer, pues como todos los demás, a dos centímetros del culo.

Manolo, ¿queréis ser testigo de Jehová?
Coño!, pero si ni siquiera he visto el accidente!

¿Cómo sacan los gallegos los dólares del país?
Los envían por fax y después se deshacen de la 'evidencia'.

¿Cuál es el día del gallego?... el día menos pensado.

Ayer fallecieron 4 gallegos; dos en un asesinato y dos en la reconstrucción de los hechos.

Un gallego entra a un baño público y el encargado le pregunta:

- ¿Necesita papel?
- No hombre!, yo cago de memoria.

Oye, ¿sabes como se llaman los habitantes de San Francisco?
- Hombre, pues todos no.

Dos gallegos fueron a ver una película al autocine.
Disgustados por lo mala que fue la película, rajaron furiosamente los asientos.

el teléfono en la casa de Manolo:
- Oye, Manolo! te llamo por la cortadora de césped.
- Caramba, Pepe! que bien se escucha!!!

Oye Manolo, te invito a una fiesta de 15 años.
- Bueno, pero yo a los tres meses me vuelvo.

¿Qué es sobredosis de ignorancia?...
100 ó más gallegos.

Un gallego en una farmacia:
- Me da un desodorante, por favor?
- ¿De bolita?
- No, ...de sobaquito.

Manolo y Pepe se están bañando en las duchas del "Club Deportivo y Cultural La Coruña"
-Manolo, ¿me puedes dar un poco de tu champú?
-Pero ¿no te he visto hace un rato comprando uno?
-Si, pero no me había dado cuenta de que dice: "para cabello seco". Y yo ahora lo tengo todo mojado.

¿Por qué la Marlboro tuvo que cerrar en Galicia?
Porque los gallegos al ver los comerciales compraban caballos.

¿Cómo reconoces a un gallego en un salón de clases?
Porque es el único que cuando ve que el maestro borra el pizarrón, borra su cuaderno.

¿Por qué los gallegos están como locos preparando bolsitas de té?
Porque han visto los carteles que dicen: "Cristo viene, preparate".

¿Por qué a los gallegos no les gusta subirse al piso de arriba de los ómnibus de dos pisos?
Porque el piso de arriba no tiene chofer.

¿Cómo reconoces a un gallego en un funeral?
Es el único que lleva regalo.

¿Por qué los gallegos hicieron una cancha de fútbol de 72 kms?
Porque se enteraron que iban a jugar contra el resto del mundo.

La rubia pasa un semáforo en rojo y la detiene un policía gallego:
-Lo siento, oficial, es que soy daltónica.

-¿Pero usted que se cree, que soy tonto? ¿Me quiere hacer creer que no hay semáforos en Daltonia?

Pueblo en el campo gallego. Aparece un Rolls Royce y se detiene en la plaza. Del auto desciende Claudia Schiffer. Con el dedo señala a uno de los pueblerinos: - Tu. Ven conmigo.
- Coño, Manolo, que es a ti. Vaya suerte, Manolo!

- Manolo se acerca a la limusina, la Schiffer le dice que suba, y salen del pueblo. Al rato vuelve el Manolo solo, conduciendo el Rolls.
- Manolo, ¡cuéntanos que ha pasao!
- Pues nada, que hemos ido al molino, nos hemos bajao del coche, la muchacha se ha quitao la ropa, la ha dejao en el suelo y me ha dicho: "Toma de mi lo que quieras". Así que me he traído el coche!
- Y has hecho bien! ¿Para que quieres tu la ropa si no tienes hermanas?

Tres gallegos conversando:
- Yo tengo un gato que dice 'miau'! - Y yo tengo un perro que dice 'guau'!
- Y yo tengo un tarro que dice 'azúcar'.

Había un gallego tan bruto, tan bruto, que disparó un tiro al aire y no le dió.

¿Por qué en Galicia nadie usa cubitos de hielo?
Porque la mujer que tenia la receta se murió.

¿Cómo hace un gallego para tirarse desde el piso veinte si vive en un edificio de apenas cinco pisos?
Se tira cuatro veces.

PROCLAMA: "Por orden del Gobernador de Galicia se hace saber que, para evitar mas accidentes en la piscina municipal, le vamos a hacer un relleno de agua".

¿Cómo mantenés a un gallego moviéndose todo el día?
Lo metes en un cuarto redondo y le decís que se siente en la esquina.

Un gallego pide una pizza a domicilio y le preguntan:
- ¿En cuántas porciones quiere que la cortemos?
- Bueno, eh... ¿en cuantas porciones se puede cortar?
- En seis, en ocho o en doce.
- Hombre, pues entonces en seis nada mas:¿yo no me puedo comer tantas?

En la radio gallega se escucha el reporte meteorológico:
"...y hoy no sabemos que día hará, porque con la niebla que hay no se puede ver nada". 

Se encuentran dos gallegos en la calle y uno pregunta al otro..
-
¿Por qué caminas con las piernas abiertas?
-
Porque tengo el colesterol muy alto.
-
¿Qué tiene que ver el colesterol con caminar de esa forma?
- El Medico me dijo 'los huevos... ni tocarlos'.

Dos gallegos se encuentran en la calle en pleno verano a una temperatura de treinta grados y José al observar que su amigo Manolo lleva puesto un sobretodo le pregunta:
- Oye hombre tu si que estas loco de la cabeza tío!!!... Como te vas a poner un tapado haciendo treinta grados de calor?!
- Prescripción medica hombre!, prescripción medica! el médico me lo dijo bien clarito... mucha, mucha agua y sobretodo en verano.

Un avión de Iberia llegando a Ezeiza:
- Aquí torre de control torre de control... cual es su posición?
- Pues, aquí estamos con José sentados delante de los relojitos

Por qué se fueron los marcianos de Galicia?... porque no  encontraron vida inteligente.

Qué sale de un gallego y una pelirroja?... un ladrillo

Por qué los gallegos compran doble boleto de avión?...
Porque les dijeron que la estupidez es pasajera.

Por qué los gallegos llevan limpiaparabrisas en el vidrio de atrás?...
Por si llueve a la vuelta.

Cuál es la diferencia entre un gallego y una vela?... la vela es brillante.

- Abuelo, quién es el sr. con barba blanca y que va volando en un trineo tirado por renos.
- Papá Noé.
- Mamá tampoco.

Se encontraba un Italiano leyendo un Libro de lógica, entonces un
Gallego lo ve y le pregunta:
G: ¿Que es eso?
I: Un libro de lógica
G: ¿Para qué sirve?
I: Te lo explico con un ejemplo: ¿Te gusta el CAFE?, (Si), entonces, te gusta el AGUA, (Si), entonces te gusta la PLAYA (Si),entonces te gusta las chicas (Si), porque eres bien MACHO (Si), eso es lógica...
Una semana después, que el Gallego compro su libro de lógica un
Francés le pregunta... F: ¿Qué es eso?
G: Un libro de lógica.
F: ¿Para que sirve?
G: Ay, que tonto como no sabes, bueno te lo explico con un ejemplo... ¿Te gusta el CAFE?...

F: No!

G: Uyuyui... Maricón, maricón, maricón.

GRANDES MENTIRAS

Escrito por interno16 08-08-2007 en General. Comentarios (0)

 

 

1. Este año me pongo a estudiar.
2. No te va doler.
3. Un ratito y nos vamos.
4. Justo estaba por llamarte.
5. Por mi madre que nunca más tomo alcohol.
6. ¿YO?... ¿Con esa?... NUNCA!!
7. El profe me tiene de punto.
8. ¿Yo te debo?... Ni me acordaba.
9. Es culpa del árbitro.
10. Pasé el semáforo en amarillo.
11. Ponelo vos que mañana te pago.
12. Te lo juro por mi madre que te lo mandé.
13. No, no;...yo te llamo.
14. Ayer estaba enfermo.
15. No pude ir porque me robaron.
16. Se me perdió tu teléfono.
17. Veo si tengo correo y me desconecto.
18. Sí, el auto es mío.
19. Justo estaba pensando en vos.
20. Solo somos amigos.
21. Se cayo solo y se rompió.
22. ¡Pero si yo estudié !
23. Me gustaste desde la primera vez que te vi!
24. Sí, sí, yo voy...
25. Tuve un problema familiar, entiéndame, profesor.
26. Te llamo en 5 minutos, ¿sí?
27. Venite más tarde porque ahora voy a salir.
28. Si, ya le dije.
29. Todavía no he cobrado.
30. ¡Te queda lindo!
31. ¡Claro que el cheque tiene fondos!
32. Te juro que no se lo voy a contar a nadie.
33. El lunes empiezo la dieta.
34. Sí, salí con ella, pero no paso nada.
35. Préstamelo y mañana te lo devuelvo.
36. Me iba a comprar un 0KM, pero este 90 me gusto mas.
37. Tenes los ojos más lindos que vi en mi vida.
38. ¿Yo?...¿Ir a esos lugares?...¡Nunca!
39. Sí, choqué, pero la culpa la tuvo el otro.
40. Borracho, borracho nunca estuve... solo un poco alegre.
41. Y qué se siente fumar eso, eh?
42. ¿Es en serio que Play boy tiene un Web?
43. No, no tengo teléfono...pero dame el tuyo que yo te llamo.
44. Te estuve llamando, pero me daba ocupado.
45. Qué pena que no fuiste, en toda la reunión nos la pasamos hablando de vos.
46. Me voy al cine solo.
47. ¿Así se juega la botellita?
48. En cinco minutos estoy con Uds.
49. Estoy preparando mi informe.
50. Te juro que nunca lo pensé.
51. Por favor....yo soy una persona decente.
52. Lo que sea tu voluntad.
53. Jamás te olvidaré.
54. Llámame en cinco minutos que estoy en una reunión.
55. Vengo tarde porque estuve en la biblioteca.
56. Mis ojos están irritados porque estoy resfriado.
57. Es la puntita nada más mi amor.
58. De aquí hasta la eternidad.
59. ¡No nos ganan!
60. Despedida de soltero.
61. ¡Oh! No me di cuenta.
62. Yo tengo un tío en la policía.
63. Como me gustaría tener mas tiempo para mí.
64. No escuché cuando sonó el celular, debe ser que me quedé dormido.
65. ¿Hola, viejo? Me quedo a dormir en la casa de un amigo.
66. ¡La cuarta ronda la pago yo!
67. Mañana te traigo tus cds...
68. ¡Me voy que tengo clase!
69. Te debo tu regalo.
70. Dame tiempo...
71. Se me perdió tu correo, a ver, dámelo.
72. Yo, cumbia y salsa?... ¡POR FAVOOOOOR!
73. Veni despacio, yo me encargo de tu señora.
74. Yo a ella la veo como amiga.
75. Yo y mi ex ahora somos amiguísimos.
76. Nunca he ido a una fiesta patronal.
77. Cuando me case nunca más voy a mirar a otra.
78. ¿A esa? Ni borracho.
79. Mi amor, vos sabes que soy un hombre "Observador".

80. Estoy confundido (Eso tiene nombre y apellido ).

LOS GRANDES PIROPOS

Escrito por interno16 08-08-2007 en General. Comentarios (20)

 

 

POETICOS

 

Me gustaría ser aviador para volar en tus sueños !

 

¡Como avanza la tecnología....! ....QUE HASTA LAS FLORES CAMINAN.

 

Señora, vaya con Dios que yo voy con su hija.

 

Me gustaría ser papa frita para acompañar ese lomo.

 

Tu madre debe ser repostera, porque un bombón como vos no le sale a cualquiera.

 

Me gustaría ser voluntario de tu cuerpo.

 

Que hora tenes? para saber el momento exacto en el que me volví loco.

Sabes por que hay un agujero en la capa de ozono?? Por que tus ojos miraron al cielo!!

 

Tu papá es pirata? Digo... por el tesoro!

 

Desearía ser una lágrima tuya... Para nacer en tus ojos, Navegar por tus mejillas, Y morir en tus labios.

 

Me gustaría ser visco......para mirarte doble!

 

Quien fuera zapatero para curtir tu cuero

 

Caminá por la sombra por que el sol derrite los bombones".

 

Estas cansada ? Porque has estado dando vueltas en mi cabeza todo el día.

 

Lllamen a Seguridad!!!,  Una belleza asi debe estar protegida 24 horas al día.

 

Como se habrán querido tus padres... por haberte hecho tan bonita.

 

Si la belleza fuera un delito, te hubiesen dado cadena perpetua.

 

Nunca me ha gustado estar cerca de algo que estas lejos de mi alcance.

 

Se te cayó un papel… el que te envuelve bombón

 

Muñeca, de que juguetería te escapaste?

Si fuese tu novio me volvería ateo. Porque no tendría nada más que pedirle a Dios.

 

¿Qué hace una estrella volando tan bajito?

 

 

DUROS

 

Quién fuera medallita para rebotar en tus tetitas.

Nena, no soy ninja... pero te parto en ocho igual!

Soñé que eras un diario y yo un canillita... y te re-partía.

Quisiera que fueses estampilla, para pasarte la lengua y meterte en el sobre.

Como me gustaría ser Dogui, para que me cagues a mordiscones...

Mamita, como me gustaría que fueses papa... para agarrarte con esta leche y hacerte puré.
 

Nena, te doy hasta que Sacachispas salga campeón de la Libertadores.

 

QUIEN FUERA PERRO PARA DARTE EN LA CALLE

 

Guachita, ¿por qué no me regalas tu sonrisa vertical?

 


OJALA FUERA LAXANTE, PARA HACERTE CAGAR!!!!!!



Dame la dirección de tu ginecólogo pa ir a besarle los dedos.


Quien fuera mosca pa que me atrape tu sapo!


Quien fuera Ladysan con alas para hacerte volar el sapo


Quien fuera limón para aliñarte la almeja

 

Te pondria una naranja en la boca y te chuparia la chola hasta sacarle Fanta.

 

Usas bombachas de la Nasa? porque ese orto es de otro planeta.


 Me muero por ver tus ojitos... En mi ombligo

Sos tan linda que te como toda aunque me pase la vida cagando trapos.

 

Como me gustaría ser tu secador de pelo... para que todos los días me agarres del mango y soplarte nuca.

Cuando en la calle te vi no pensaba darte bola, pero vista desde aquí qué bien se te ven las lolas!

Anoche soñé que vos eras un árbol y yo el viento... y te movía... te movía...

Nena, no muevas tanto la jaula, que se te va a marear la cotorra.

Tus ojos son dos cerezas. Tus mejillas dos manzanas. Que linda ensalada 'e fruta haríamos con mi banana.


Mamita... si no te mato, te dejo tuerta!

Quién fuera jubilado, para hacer esa colita.

Cómo quisiera ser milanesa, para saborear esos limones.

Vení  diosa... que te doy una puñalada de carne.

Con ese tacho y esta manguera hacemos flor de lavarropas!

Hagamos un sandwich al revés. Dejame poner la flauta entre tus jamones.

Cuánto globo y yo sin fiesta!

Diosa... mostrame una teta, que yo me imagino la otra.

Nena, ¿hacemos el 68?... vos me la chupás y yo te debo una.

Me gustaría ser Coca-Cola para hacerte "sentir de verdad".


 

Vení mamita, que te voy a mandar los pelos pa' dentro, como balazo en la nuca.

Tu pierna izquierda es el viernes y el lunes es tu derecha en ese fin de semana tengo puesta mi cabeza.

Linda, recibite de cinturón negro... y entrega el marrón.

Me gustan las chicas que me dan helado... el lado de atrás.

Quisiera ser heladero para darte "Sin Parar"

 

¿Buscas el tocador?  Soy yo.

 

No me vas a creer, pero hace treinta segundos yo era maricón.

 

Tenes mas polvos que las chancletas de Kung Fu.

 

 Bombón, haria con vos mas cosas que las que haría Macgiver en Utilísima

 

¿Crees en el amor a primera vista? ¿o voy a tener que pasar dos veces?

 

Tu padre debía tener la verga como el cincel de Miguel Ángel pa´hacer semejante escultura.

 

Señora, le cambio a su hija por una guitarra y así los 2 tenemos algo que tocar.

 

 

 

AYER PASE...

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con una bicicleta... oh! rayos!

  Ayer pase por tu casa y me tiraste con tu corpiño... tirame con lo de adentro, que lo atajo con más cariño.

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con Poxipol... no rima, pero pega!

 

 Ayer pase por tu casa y sentí un fresco en el pecho, era la guacha de tu hermana, que me meaba desde el techo.

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con un shampoo... me vino al pelo.

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con un balde de agua sucia... suerte que me agaché, no contaban con mi astucia!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste una flor... la próxima vez sin maceta, por favor!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con un pan... a la flauta!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con dos limones... creyendo que eran tus tetas, me los comí a mordiscones.

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste con Miguel Mateos... Zas!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste un jugo... Tang!

 

 Ayer pasé por tu casa y miré por la cerradura... estaba tu hermana desnuda y me quedé con la cosa dura.

 

 Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un revólver... no te lo voy de 'vólver'!

 

 Ayer pase por tu casa y ví a tu hermana culeando... no rima una mierda, pero es cierto!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste una birome... menos mal que la Bic!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste una palta... que palta de respeto!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste una puerta... menos mal que estaba abierta!

 

 Ayer pase por tu casa y te estabas bañanado... y lo que quería ver, te lo estabas enjabonando!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste una estufa... no me calienta!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste un portafólio... no me dólio!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste un lápiz... mañana paso de nuevo para que me tires la goma!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste tuco... mañana paso de nuevo para que me tires el fideo!

 

 Ayer pase por tu casa y me tiraste un inodoro... me salvé cagando!

 

 Ayer pasé por tu casa y me tiraste un cerillo... mañana paso de nuevo así me tiras el pitillo!

 

JOAQUIN SABINA - FRASES Y ENTREVISTAS

Escrito por interno16 02-08-2007 en General. Comentarios (7)

 

 

 

AQUI VAN ALGUNAS FRASES Y  LAS MEJORES ENTREVISTAS QUE HA DADO SABINA...

 

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Soy un atracador profesional.

 

Las casas de disco una mafia.

 

Los hombres engañan mas... las .mujeres, mejor.

 

Julio Iglesias vende chorizos.

 

El cantante debe traicionar  a su publico.

 

A los cantantes protesta les hemos sucedido, los cantantes de próstata.

 

Soy mejor fumador que cantante.

 

San Isidro era un vago.

 

Hay que condenar todas las muertes, incluso la natural.

 

Soy un anarquista que nunca se salta un semáforo en rojo.

 

Me fascina Isabel Preysler, tiene ojos diabólicos.

 

He pasado de la cultura underground a la cultura overground.

 

Aconsejo que se malviva.

 

Canto para poder escupir.

 

No soporto a las mujeres que tiene una obsesion terrible por la limpieza, por que por debajo de eso hay siempre miedo u odio al sexo.

 

Yo siempre quise ser Peter Pan, y a base de irresponsabilidad lo estoy consiguiendo.

 

No pagaria una entrada para verme actuar.

 

Rafael Alberti es uno de los mas jóvenes poetas de hoy.

 

Yo soy un primera división.

 

Me gustaba estar en segunda división jugando al ascenso.

 

Soy tierra de nadie.

 

Soy un tio feo, caótico y sentimental...

 

Yo he sido siempre un Marxista de la tendencia pro grouchiana.

 

Madrid es la octava provincia de Andalucia.

 

No soy cantante, soy contante.

 

Crei que una de las cosas del éxito y de la gloria es que se folla mucho, y no es cierto.

 

Alicia Koplowitz me pondría cachondo aunque fuera una pastorcilla.

 

Soñaba con ser Shakespeare y me he quedado en Machin.

 

Cada vez escribo mas historias de amor, es que cada vez ligo menos.

 

A partir de determinada hora de la madrugada, sabes que cualquier tipo que te cruces en un retrete es un golfo, y eso es muy excitante.

 

El Dioni es un poeta.

 

La crisis del golfo soy yo.

 

Soy un estupendo consolador de viudas.

 

Maradona tiene toda mi solidaridad como drogadicto.

 

No soy un adicto a los divos de la opera; cultivan el culto a las cuerdas vocales y me parecen mas deportistas que artistas.

Ser de derechas es una infamia.

 

Estoy muy bien en Madrid se llene de negros o de moros.

 

Lo unico que le debemos a Colon es que trajera el tabaco a España.

 

Placido Domingo me hace vomitar cuando canta tangos. Y a veces cuando no los canta.

 

La cerveza y el whisky tambien son hijos de dios.

 

No hay que envejecer sin madurar.

 

Soy muy mal novio, un pesimo amante y peor marido. Pero un estupendo amigo.

 

Quisiera ser mas bocaza.

 

Las canciones deben ser tristes, por que siempre hablan de desamor, de fracaso; cuando estas en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive.

 

Deberia de haber millones de subcomandantes Marcos.

 

¿Quién coño desea el equilibrio?

 

Hay una globalización y una estandarizacion no de la cultura, sino de la incultura.

 

Yo soy heterosexual muy a mi pesar.

 

Yo quiero ser costalero de San Jesús de la Rosa sin espinas.

 

Me gusta que haya religiones porque me encanta pecar.

 

Cuando no trabajo, me mato a pajas.

 

El dinero es poesia.

 

Si estoy escribiendo una canción, se me puede olvidar hasta que se esta muriendo alguien querido.

 

Todas las mañanas me arrodillo, me doy cabezazos contra el suelo y doy gracias por haberme permitido estafar a la gente durante tantos años.

 

Para los grupos españoles que cantan en ingles deberia existir la pena de muerte.

 

Sospecho que soy intratable.

 

Las peluqueras son mi ideal erótico.

 

Leslie era un peazo de tia con la que to dios se hacia pajas.

 

Me dicen: ¿no ves que hay tias que solo quieren tirarse a Sabina? Para eso, entre otras, he escrito 300 canciones.

 

No tengo prejuicios, me gustan las mujeres.

 

Estoy escribiendo mas que nunca, supongo que es por que follo menos que nunca.

 

Cuando un amigo viene y me dice que ha echado un polvo, me duele como si me insultaran.

 

El paso del tiempo me ha hecho mas escéptico, pero no me ha  cambiado mucho.

 

Yo no tome la decisión de tener a mis hijas, solo la acate.

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 Joaquin y sus hijas Rocío y Carmela

 

Pongamos que hablo de Joaquín Sabina  Por Maria Luisa del Río

 Flaco, ojeroso, cansado de llevarse puesto y con las dos únicas ilusiones en la vida de cantar y ser amado, Joaquín Sabina, cantautor español de sangre andaluz y espíritu gitano , estuvo en Lima para ofrecer un concierto junto a Pablo Milanés y volver a seducir al público con la palabra precisa y la nostalgia perfecta. Sin el menor cuidado de la voz aguardentosa ni del cuerpo , igual de flaco y de calavera, igual de antes de loco por cantar, a Sabina le dieron las diez, y se tomó varios tragos mientras conversaba en exclusiva con Somos, en su habitación de un dulce hotel. Mas de cien palabras, mas de cien verdades que valen la pena.

 

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¿Por que ese amor por lo latino?

El amor por lo latino, pues... primero por que soy latino. Por que vivo en un país que es un cruce de caminos entre la propuesta europea, el mar y América Latina, y la propuesta europea me interesa mas bien poco, por no decir nada. Me parece una propuesta que no tiene nada nuevo que ofrecer, es un club de ricos amurallado y aburrido, para que no entren los pobres, lleno de joyas. Y América Latina me parecen países jóvenes donde se habla mi lengua y donde cada día me sorprenden cosas distintas.

Tus nuevos temas me parecen mucho más alegres, más vitales, musicalmente...

¿Lo crees?

Si

Me alegro, me alegro, hay gente que opina lo contrario pero yo opino lo que tú dices.

Quizás el latino, a diferencia del europeo, busca la alegría en el arte porque la verdadera miseria la vive cotidianamente.

Si, y además yo creo que todos los pueblos pobres en una etapa de desarrollo no Europeo han tenido un folclore mas alegre que nosotros. También creo que en las canciones debería haber, al menos lo intento, una alquimia que es... yo creo que todas mis canciones son muy pesimistas, cerebralmente pesimistas y muy optimistas con el corazón, es decir, yo no puedo fingir que creo en cosas que no creo, pero si me gusta decirlo con un ritmo que se pueda bailar.

Cual es para ti la diferencia mas saltante entre europeos y "Sudacas"

Bueno, pues yo creo que los sudacas todavía tienen caderas y corazón y sexo y hambre y necesidad y ríen y lloran, y los europeos tienen trajes y debajo, pues nada.

Un periodista peruano, supongo yo que mal pagado, escribió de ti lo siguiente...

¿Por que mal pagado?

Lo supongo, por esto: "Sabina vive y sufre su marginalidad millonaria como si no tuviera un cobre, mientras quienes en verdad no lo tenemos reclamamos a gritos sus millones para dejar de ser marginales" ¿Qué respondes a eso?

Yo a las tonterías nunca respondo... es decir ¿por qué me hace culpable a mi de que le paguen mal?, yo no entiendo.

Hablemos de amor ¿Con que sueñas?

Soy poco soñador a pesar de que no lo parezca. Yo casi nunca recuerdo los sueños o soy muy aburrido y no tengo sueños brillantes dormido, sí los tengo despierto. Pero soy despierto, no soy un apasionado del mundo de los sueños, me parece que es mas importante la vida. De todas las cosas que se pueden hacer en una cama, pues soñar es la que menos me interesa.

Quizás por que duermes de día y hasta los sueños son mas aburridos a esas horas.

Pues no lo sé, yo creo que si vivo de noche es para soñar despierto en lugar de dormir.

Benedetti dice en "La vecina orilla" que no hay que tenerle miedo a las palabras por que las palabras consiguen cosas, y mujeres ¿Te ha pasado?

Tiene muchísima razón, lo que si hay que tenerles es respeto, son sagradas, pero miedo no. Yo he pensado muchas veces que si fuera ciego o tuviera cualquier otra limitación física, probablemente podría seguir viviendo, pero si fuera mudo creo que tendría muchos problemas para conseguir cosas y mujeres.

Tu rol de eterno solitario resulta irónico, teniendo en cuenta que siempre dices que las canciones se escriben cuando el amor te abandona y no cuando lo encuentras. Si optas por el abandono a cambio de escribir entonces no eres un abandonado.

!NO!, no, no, no, es que las canciones son... son, es decir , yo no puedo vivir sin escribir canciones, pero es porque la vida no se parece a como uno quisiera, si se pareciera yo viviera perfectamente feliz, sin escribir canciones de amor. Pero son un modo de corregir la vida, un modo de quejarse , el derecho al pataleo, es lo que haces cuando no tienes lo que quieres, como sustitutos para mi son indispensables, pero yo estoy dispuesto a dejar de escribir en el preciso instante en el que encuentre alguien a quien abrazar.

"Me han traído hasta aquí tus caderas y no tu corazón" ¿Nos vamos a la cama con una persona o nos vamos con un cerebro, con un corazón, con un par de caderas?

Que sepas que el verso que has elegido, durante un tiempo me gustó, ahora estoy en guerra con ese verso, por que aun cuando uno cree que son sus caderas y no su corazón, pues es mentira, yo no creo que se puedan separar las caderas del corazón. Esos hombres que dicen anoche estuve con una pero solo me importaba echarle un polvo y tal... creo que ni ellos saben que mienten. En el sexo uno se juega la vida entera aun cuando no lo crea.

Se percibe en tus letras una desconexión, a veces, entre tu corazón y tu cerebro, como un afán de concebir el amor estéticamente, como una buena historia, más allá de vivirlo dejándote ser. ¿Nunca te vas a entregar?.
Lo que dices tienen dos partes, la primera, no te imaginas cuán de acuerdo estoy. Mi corazón y mi cerebro no tienen nada que ver, van totalmente por separado, es decir, yo no creo en nada con la pareja, soy profundamente pesimista con la pareja. Sin embargo me río todo el tiempo, soy vitalista y siempre tiro para adelante y soy un sobreviviente nato... ese es mi corazón. No he encontrado un modo de juntarlos, pero así es.

Usabas como lema una frase de Scott Fitzgerald que dice... "Yo hablo con la autoridad que me da el fracaso". ¿Cuál es ese fracaso?

Pues, por pudor, hace mucho tiempo que no digo esa frase, en la que continúo creyendo absolutamente pero como hay ese malentendido del tipo de tu amigo, pues... la gente cree que el fracaso o el éxito dependen de la cuenta corriente. Pero el fracaso es la vida, la vida es algo que termina mal, siempre, por definición, no se parece para nada la realidad al deseo y la gente inteligente sabe de que hablo.

¿En que momento llegó el desencanto, cuándo tomaste conciencia de que no existe el paraíso?
Nunca llegó el desencanto porque nunca estuve encantado. A mí no es que me guste la vida tal cual es, es que es... es la vida que hay. Yo no quiero el paraíso, yo quiero la vida tal cual es, a condición de que podamos vivirla. Yo no sueño con cosas irrealizables, lo que me parece increíble es que cosas tan razonables como las que uno puede pensar, sean irrealizables.

Tampoco quieres domingos por la tarde.
No, pero yo creo que tu entiendes muy bien la frase. Lo de los domingos por la tarde es esa tristeza indescriptible... desde la lluvia de la salida de los cines hasta la vuelta al colegio, tú sabes bien lo que digo. Si lo pudiera explicar mejor no diría solo "domingos por la tarde".

¿Quién gana en juerga: tú o tu alter ego, el personaje de tus canciones?
No sé si tengo un alter ego, si lo tengo no me gustaría, pero... pero... lo único que se me ocurre es que lo de la vida nocturna y la juerga y tal no es una pasión, es un modo de vida, es una rutina. ¿Por qué no tengo derecho? ¿Por qué les molesta? A mí no me molesta que ellos vivan de día. Y tampoco estoy siempre de juerga, me encantaría, ¿eh? pero no puedo por que habría que tener una salud envidiable y otra edad, me gustaría hacerlo y hago lo posible, pero los que no lo haces que se jodan, !ja, ja, ja!

¿Les preguntaba por ti a algunos de los escritores jóvenes peruanos, quizás a los mas irreverentes...
¿De verdad?

Si
¿Y que decían?

Los que más gustan de romper con las reglas, de vivir al revés como tú muchas veces has dicho, esa gente te considera...
¿No tienen opiniones distintas?

Si, pero básicamente coinciden en que eres un poco posero con ese rollo del amor libre y la legalización de la droga, pero lo peor que hacen, creo, es compararte con Arjona.
Bueno, de la comparación con Arjona, desde luego, no voy a decir nada porque no está presente. De lo otro pues... no sé qué pensar, no sé que decir... Yo creo que las cosas hay que hablarlas en serio ¿no?... ¿Les molesta que esté a favor de esas cosas?, pues que se jodan, eso es lo que digo.

No les molesta que estés a favor, les molesta que lo prediques.
Me temo que es mas grave, me temo que les molesta que me ría, que me ría, me temo que les molesta mucho y, por cierto, que se jodan.

Te gusta Bryce Echenique más que Vargas Llosa
Lo cual no quiere decir que no me guste Vargas Llosa, en el Perú me paso siempre discutiendo. Vargas Llosa defiende cosas con las que estoy en absoluto y profundo desacuerdo pero las defiende valiente y gallardamente, y no tengo mucho respeto por los izquierdistas que los desprecian y no lo leen. Lo de Bryce es otra cosa, si yo escribiera prosa me gustaría escribir así, con ese tono de autocompasión, de humor irresistible..

De perdedor también, ¿no?
Si, me da muchísima envidia, cuando lo leo pienso que no voy a escribir nunca los libros que quisiera, porque los ha escrito él.

¿Y Vallejo?
Vallejo es otra cosa, literalmente me hace llorar, creo que hubo un momento en que me sabia la poesía completa de Vallejo.

¿Que es lo que más recuerdas de su poesía?
Su enorme tristeza, su enorme capacidad de lágrima, es decir, hay un par de versos que, si me emocionan a mí, como emocionarán a los peruanos... El verso mejor que yo he oído en mi vida es de Vallejo, "amadas sean las orejas Sánchez", me parece impresionante, o "fue domingo en las claras orejas de mi burro peruano en el Perú, perdonen la tristeza"...

Hay, entre tus antiguos fans, quienes hoy no te perdonan la alegría.
La alegría es difícil de perdonar pero no la alegría que puedo tener ahora, la alegría no tiene que ver con el dinero. La alegría es difícil de perdonar y yo a veces no me la perdono. A veces me acuso de no sufrir un poco mas porque, realmente, motivos para sufrir hay, y miles, punto.

Ahora bien, si se trata de amistad, la gente que no quiere que te rías no es tu amiga.
Yo entiendo a los miserables y mal intencionados como ese periodista que citabas antes, que me acusa de millonario, creo que hay que pedir perdón por la alegría que es una especie de privilegio, como las mujeres guapas que tienen complejo de serlo porque es una injusticia, yo lo entiendo.

Ya que hablas de mujeres guapas, parece que te gustaran más las mujeres que el amor.
...Sí, no sabía si entendí la pregunta...pero sí, la entiendo. Me gusta mucho el amor, es decir, ahora llega Pablo Milanés que es uno de mis mejores amigos y me gusta mucho, mucho mas de lo que puedas imaginar, estar con él y, y eso es amor para mí. El amor que tú dices cuando te refieres a las mujeres es un amor que me interesa mucho más, es el amor con el otro sexo y el que produce vida y es el amor con una especie que no conozco y que no se parece a la mía que es la de las mujeres y me encanta que sea así. A mi me gustaría que en lugar de dos sexos hubieran 25 o 30 pero... el otro amor, el amor genérico que puede estar unido o no al sexo me interesa mucho también, pero si, me interesa más el de las mujeres.

A juzgar por tu filosofía de vida, lo que más te aterra no es la muerte sino la vejez.
La muerte también. Pero por que perder el tiempo hablando de algo inevitable, ¿no? Pero el deterioro de la vejez, el no poder hacer lo que uno quiera sin depender de la gente, sí, me aterra. Creo que me aterra porque una de las clases de miserables que mas desprecio son los que te convencen de que la vida es fantástica y que la muerte no hay que tomarla con naturalidad y que hay que tener un espíritu vital y que hay que conocerse a uno mismo y estar en paz con la misma mierda que ellos.

Dijiste alguna vez que tú eres tu peor enemigo, ¿por qué?
Es verdad... Pues porque siempre hay ese alter ego que tú dices, siempre hay uno que me observa.

¿Un desdoblamiento?
Si, pero no consigo juntar al que me mira, que soy yo, con el que vive.

¿Por una cuestión de autocrítica severa?
Sí, pero no pienso invertir ni una peseta de esos famosos millones en un psiquiatra.

Quizás lo más irónico de tu biografía es que tu padre fuera policía, con el respeto que se merece...
Eh... !ja, ja! Eh... el respeto que se merece mi padre no es por su oficio. Ahí reside la ironía máxima... Respeto que se merece... ¿por ser mi padre? No, yo sí lo respeto porque lo conocí. Pero nadie merece respeto por ser nada, la gente merece respeto por ser de determinada manera.

¿Te rebelas contra él?
Yo creo que todo el mundo tiene la obligación de rebelarse contra su padre, sea o no un policía. En realidad, todo padre es un policía. 

 

 


  

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Entrevista a Joaquín Sabina, "Mujeres y Algo más"

 

Detrás de Joaquín Sabina, que es un gran hombre, no hay una gran mujer - que se sepa - (Actualmente Jimena, aunque cuando se hizo este reportaje aún no se conocían), aunque  hay una mujer detrás de casa canción que escribe, aunque no siempre la misma. Esto podría convertirlo en un casanova, condición que él niega y que sorprendería, pues con sus cuatro huesos no tiene mucha pinta de latín lover. Sin embargo, detrás de él siempre hay mujeres. Mujeres rubias, mujeres soñadas, mujeres veneno, mujeres puñal o, sus preferidas, mujeres fatal. Por eso, al hablar con Sabina. lo mejor es comenzar por el origen de todas las cosas, o de sus canciones.

- Hablemos de mujeres
- ¿De mujeres? Pero si yo soy un cantante, no un experto en mujeres. Ya me gustaría. Si fuese así no cantaría.

- Hablemos de las mujeres inconquistables
- La inmensa mayoría

- Las infieles
- ¿Por que tienen que elegir ser infieles siempre conmigo y no con los otros?

- Las intelectuales
- Si alguien considera de si mismo que es un intelectual, a mí ya no me interesa. Es una clase sacerdotal que se sitúa por encima de la gente con lenguaje que la gente no entiende

- Las coquetas
- La coquetería se parece mucho a escribir: es una arma de seducción. Estoy muy a favor de cualquier cosa que sirva para seducir, que es uno de los juego mas hermosos de la vida.

- Las calculadoras
- ¿Las que tienen cara de dólar? No me interesan. Lo que pasa es que como algunas calculan muy bien, calculan que si me dicen que son calculadoras no me van a interesar, y hacen lo posible para que me entere demasiado tarde.

- Las maquilladas
- Estoy a favor de los disfraces, y el maquillaje es un disfraz. Todo lo que embellezca a la gente me parece muy bien. La realidad es fea y hay que embellecerla.

- Las funcionarias
- Si son funcionarias del amor, si. Si son funcionarias de cualquier entidad del Estado, no.

- Las morenas
- Por lo menos tan guapas como las rubias y tan hermosas como las pelirrojas.

- Las tímidas
- Ninguna será tan tímida como yo.

- ¿Que es lo que mas le seduce de una mujer?
- Que me sorprenda y que se ría conmigo. Que diga lo que no espero.

- ¿Como hace para conquistar a una mujer?
- Eso quisiera saber, cómo se hace, porque hasta ahora todo lo que hago sale mal. 

- Pero hay mas de uno que ha conquistado mujeres con canciones suyas
- Si pero las hice para conquistarlas yo, no para que estén otros impresentables usándome por ahí.

- Cómo no va a saber usted de esos asuntos...
- Si supiera conquistar, no me dedicaría a cantar. 

 
"El tiempo" de Bogotá", Grupo de Diarios de América


 

Entrevista a Joaquín Sabina,

Artista del año en Rolling Stone

 

  Entrevista noctámbula de Carlos Boyero
Revista Rolling Stone, Febrero 2000.

A veces, entrevistar oficialmente a un ser humano al que conoces, admiras, quieres y con el que has compartido, aparte de muchas cosas gratas, empezando por la bendita risa, un montón de gritos mutuos y peleas dialécticas puede resultar enfático o desprender aroma a simulacro y colegueo. El problema es que Joaquín Sabina, ese magnífico letrista y músico vibrante –aunque se la sude- pertenece al cenagoso territorio del estrellato del rock: un cantante con algo que contar y afortunadamente masivo. Testifico que responde con franqueza y desgarro, que se cubre lo mínimo para no dañar una imagen vendible. La conversación podría ser interminable. Pero a estas alturas espero haberla reducido a su punto justo. Su último y triunfante disco no es el protagonista de ella sino alguien muy complejo llamado Joaquín Sabina.

Sabemos que tu padre era inspector de policía y tu único hermano también. Pero jamás has hablado de tu madre.

Si, es una historia bastante estrambótica que no he contado nunca y que alguna vez lo haré en una canción. Mi madre había llegado a esa difícil edad en la que las mujeres se quedan sin casar. Mi padre volvía de la guerra dispuesto a encontrar una mujer que fuera la reina de su hogar. En las fotos antiguas y amarillentas aún se les puede ver paseando por Huelva convertidos ya en marido y mujer. Mi padre era un seminarista que no conocía hembra en sentido bíblico. El cayó en zona roja durante la guerra; sacaron al seminarista y se lo llevaron al frente. Naturalmente lo primero que hizo fue pasarse al lado de Franco. ¿Qué sucedió? Estaba solo, aislado, no conocía a nadie, pero tenía un amigo requeté con una hermana solterona. Entonces había una institución que se llamaba Madrinas de guerra y que consistía en que al pobre soldado que volvía del seminario, las señoritas solteras y falangistas le mandaban paquetes con chorizos y cartas.

El amigo de mi padre murió y él, que ya había visto en la guerra demasiada sangre y barbarie como para querer cantar misa, se fue a Huelva a ver a esa benefactora y mi madre se agarró a un clavo ardiendo (y no es una metáfora sexual). Era su última oportunidad. Nunca supe la verdadera edad de mi madre, pero sé que era mayor que él y una señorita de clases altas imposibles, es decir, su padre había sido diputado y esas cosas. Ella era muy inculta, porque en esa época ni les ponían un piano a las señoritas, simplemente las casaban. Lo hizo con mi padre y toda su vida tuvo el complejo de que no poseía lo que merecía. Sin embargo mi padre, a pesar de ser policía, era un tipo culto, noble y espléndido. Y mi madre una señorita burguesa con pocas luces y sin posibles.

 

El niño o el adolescente Sabina, ¿empieza a cantar en la escolanía, quiere ser tuno o siente ya aquello que afirmó Serrat de que él empezó a cantar exclusivamente para tocarle el culo a las chicas, porque facilitaba el camino?

El niño Sabina hubiera hecho no ya cantar, sino cualquier otra cosa para tocar el culo a las tías. Yo tenía un hermano, éramos Caín y Abel. Yo preferí ser Caín, pero todavía no hemos averiguado quién de los dos era Caín y quién Abel.

¿Sigues sin saberlo a los 50 años: el cantante triunfador e instalado con aire canalla?

Esto puede llevar a un malentendido; a lo que llamas triunfador se le podrían poner muchos peros. Yo era una oveja negra pero mis padres me adoraban. Los padres y las madres tienen amores irracionales. Imagino que mi hermano tenía más derecho a ser más querido que yo, que me había largado a Londres y no había escrito una sola carta a la familia. Soy el hijo pródigo que deja el plato de lentejas, sale a tomar un café y no le vuelven a ver. Mi madre se pone de luto y no perdona a alguna gente que no fue a darle el pésame. Ya han muerto ambos, pero yo soy uno de esos –y lo digo sin el menor orgullo- que han matado a disgustos a sus padres. Aunque al cabo de unos años, ellos, para los que Londres era el planeta Urano, se atrevieron a venir para intentar ver al hijo pródigo.

¿Te interesó antes el flamenco o la canción protesta?

Me voy de Úbeda a estudiar a la Universidad de Granada a los 17 años, y no descubro el flamenco hasta los 18. Úbeda, un lugar hermosísimo, no es la cuna del flamenco, ya que es un pueblo entre andaluz y manchego. El flamenco, yo lo descubro –como tantos universitarios españoles de la época- con Menese y Morente, porque eran unos flamencos rojos a los que llevaban a cantar a la Universidad gente como Quiñónez y Moreno Galván.

¿Fuiste PC en aquella época? No te imagino siguiendo consignas ni frases hechas.

Era un poco como la vida pública de Jesucristo, salvando las distancias. Ya sé que al hablar de política es inevitable que aparezca la palabra “utilización”, pero el PCE era el único sitio en el que podías estar y donde había que estar si estabas contra Franco. Pero muchos de nosotros nunca fuimos comunistas. Cuando me preguntabas si había sido de la tuna, te puedo contar algo divertido. Primero, veo una manifestación que me emociona, me apunto a ella y resulta que eran falangistas que pedían “Gibraltar español”. Segundo, me hago de la tuna. Eso duró tres meses. A partir de ahí, vomitaba con tales cosas. Descubro que la gente más brillante y de la que yo creía que podía aprender algo era comunista.

¿Sigues manteniendo contacto con toda esa gente iniciática, con los amigos de entonces?

Depende de lo que llamemos amigos. De mi pandillita de Úbeda, hay dos o tres a los que veo con mucho cariño. De la pandilla de Granada, a casi todos, excepto al mejor, que eligió para suicidarse la Nochebuena. Se llamaba Pablo del Águila y yo no sería cantante ni hubiera escrito una palabra de poesía si no le hubiera conocido. Era un tipo guapísimo, homosexual, apabullante, que me descubrió a César Vallejo y me regaló los poemas de Neruda. En fin, todo. Yo llegué siendo un niño, él tenía dos o tres años más que yo y era el que brillaba en los pasillos de la facultad con su enorme y roja bufanda, el que hablaba en las asambleas, todo el mundo le quería. Yo era un paleto de pueblo recién llegado, y él me bendijo, me eligió como amigo. Fue maravilloso. Dos años después se suicidó, dejando un libro de poemas hermosísimo.

 Pero un día te largas a Inglaterra, imagino que por razones políticas; que sales por patas.

Yo tenía una novia inglesa, con la primera y más gloriosa minifalda que se vio jamás en Granada, que estaba haciendo una tesis. Aproveché un regreso suyo para largarme a Londres con ella y vivir allí siete años. Me fui literalmente, con un duro. Tú sabes que las decisiones más fuertes de la vida se toman en un segundo, no se meditan. Habíamos puesto un cóctel molotov en el Banco de Bilbao porque era el proceso de Burgos. La policía lo sabía y del “comando” que formábamos algunos se escaquearon y a otros los trincaron y les cayeron meses de cárcel. Yo estaba escondido y me tocaba irme a los diez días a la mili, pero tal y como estaba la situación había que largarse. (Quiero hacer un homenaje a un personaje excepcional, Mariano Zugasti, al que jamás he vuelto a ver, que nunca me ha llamado para tomarnos un jumilla o recordar lo que hizo por mí. Te cuento. Yo no tenía pasaporte, entre otras cosas, porque no tenía ninguna posibilidad de salir al extranjero. Para mí, Londres era como el espacio sideral. Bueno, pues conozco una noche a ese tipo durante ocho horas y el tío me da su pasaporte, sin conocerle, con el peligro que aquello implicaba, a cambio de nada. Sólo tuve que cambiar la foto, aunque después en Londres, me hice experto en este tipo de falsificaciones. Cada vez que necesito creer en el género humano, pienso en el acto de Mariano Zugasti. Seguramente, él era un inconsciente. Y por eso yo quiero pasar toda mi vida con inconscientes, que hacen cosas tan solidarias como impresionantes. Poco después me enteré, a través de los periódicos, de que un tal Mariano Zugasti había aparecido en Londres pidiendo refugio político. Leslie, que estaba bien relacionada, me consiguió asilo político y recuperé mi verdadera identidad en Inglaterra).

Supongo que en Londres vivirías de ella, que sería como trasladarte a otro planeta, teniendo en cuenta la época.

Si, así fue. Leslie, que era un pedazo de tía con la que todo dios se hacía pajas, era bastante hippie y tenía un padre progresista, surafricano, profesor universitario, que acogía a negros en su casa y también a mí. Pero los negros no se tiraban a su hija, por lo que a mí me trataba con un desprecio infinito. Hacía la comida para los negros, pero no para mí. Para él, yo era un beduino del sur del Magreb. Siempre me ha gustado acostarme tarde; me pasaba la noche echando polvos y leyendo, y el gran hijo de puta me despertaba a cacerolazos a las nueve de la mañana.

Antes de todo esto, Leslie me dijo: “La única forma de que te respete es que te enfrentes con él y pelees”. Y así lo hice. Pero seguía puteándome. A mi me interesaba la música clásica y en una ocasión, en que íbamos a escuchar un concierto de Brahms, el padre le dijo a Leslie: “¡Pero como vas a llevar a este hombre a escuchar a Brahms si es absolutamente imposible que lo entienda”. Era muy duro no hablar una palabra de inglés al coger el metro ni poder comunicarte con ningún nativo ni tener dinero. Dependía de una mujer de una forma atroz, como siempre han dependido las mujeres de los hombres; por ello, aplaudo la lucha de la independencia de las mujeres, aunque también entiendo a los hombres que se sienten humillados por ellas.

Como tantos exiliados, ¿te dedicabas a la lucha política o tan sólo a buscarte la vida?

Trataba de mimetizarme con el ambiente. Allí llovía continuamente y hacía bruma. Todavía recuerdo alucinado el concierto que vi de los Rolling Stone cuando murió Brian Jones y el aire de libertad que se respiraba. En un viaje a Edimburgo, donde Leslie tenía una casa, yo, al que aún se le notaba la boina del pueblo, entro en la casa y veo a un tío y una tía en pelotas tomando champaña, que nos saludan con absoluta naturalidad. Me costó la hostia hacerme el moderno, aunque pretendía disimular. Me “jipiaron” en un cursillo acelerado. Me daba cuenta de que en España vivíamos en el paleolítico. Pero esta vida también la compaginaba con el contacto con los exiliados españoles.

 ¿Eras muy maniqueo, muy panfletario?

Recuerdo que se me saltaban las lágrimas en las primeras manifestaciones que hacíamos los exiliados en Londres. Había varios sectores: los republicanos exiliados, los jóvenes estudiantes que habían tenido que largarse como yo y también los que venían a ver películas prohibidas. Teníamos un club que se llamaba Antonio Machado, el grupo de teatro Juan Panadero (en honor a Alberti) y un cine club que yo dirigía. Yo tenía un problema, y es que los comunistas me consideraban demasiado anarquista y los anarquistas demasiados comunista. Si me hubiera quedado aquí estoy seguro de que habría sido un gran panfletario, porque las circunstancias lo imponían. Pero la experiencia vital que tuve del mundo en Londres y el contacto con el rock me ampliaron bastante la cabeza.

Tus gustos musicales son muy eclécticos. Se te nota tocado por el rock anglosajón, pero también por los cantautores franceses. ¿Acierto con esta mezcla?

Si, lo primero que yo escucho en serio en Granada es a Yupanqui y a Brassens, que estaba muy de moda entre la intelectualidad más exquisita. Pero yo no sabía una palabra de francés. Un profesor de Literatura me pasó un libro con las canciones en francés y lo traduje rudimentariamente palabra por palabra encontrándolo fascinante. En Londres prescindo de él, y le reencuentro a mi vuelta a España y gracias a mi amistad con Javier Krahe. En cuanto a la música anglosajona, recuerdo que una vez apareció Leslie, que venía de Londres y me descubre los porros y a Bob Dylan, con el disco John Wesley Harding. No entendía una palabra de inglés, pero sabía en lo más profundo que Dylan me estaba hablando a mí. En cuanto a los porros, fue tan divertido como terrorífico: cierro las puertas, bajo las persianas y me lo fumo completamente acojonado. Como comprenderás cuatro días más tarde, mis amigos estaban allí a introducirse en lo prohibido, a reírnos, a que la realidad se transformara.

¿Cómo ha sido tu relación con las drogas: gozosa, autodestructiva? ¿Crees que ayudan a tu creatividad?

Yo tengo muy claro eso de Jesucristo y de los curas de “Odia el pecado y compadece al pecador”. Yo amo el alcohol y las drogas pero detesto a los drogadictos y a los borrachos. Las drogas, unas sí y otras no, están ahí para ser usadas. Lo que no pueden es crear la creatividad. Ahora bien, una copita, un canutito y una rayita te ponen en un estado mucho mejor para escribir. Antes, otra gente lo hacía con absenta o con opio. Los artistas, estoy de acuerdo en lo que me decías antes de que los bienpensantes eligen a malditos porque así ellos se sienten a salvo. Y no me parece mal. Pero lo que no seremos nunca es un modelo de jogging o de salud o de sensatez, pero a cambio compensamos dándole a la gente ese gramo de locura que falta hace. Jim Morrison, al que amamos los dos, canta mejor después de morirse, y a Dylan, a Jagger, a Cohen, a Lou Reed, se les reprocha que no se hayan muerto.

En la película El último vals, Robbie Robertson confesaba que hay un momento en el que vivir en la carretera te destroza y hay que abandonarlo. ¿Por qué unos sobreviven y otros no, viviendo igualmente en el filo de la navaja? A ti te reprochan con soterrada mala hostia que últimamente te falla la voz.

Te puedo hablar de mi caso. Yo, que no soy un suicida ni un cobaya, uso las cosas con cierto control, y también en función de las circunstancias. En cuanto a lo de que mi voz anda muy mal, resulta mezquino. Tal vez, la voz ya no sea potente, pero creo que canto mucho mejor que antes. Lo que sucede es que los artistas malditos, que están muy prestigiados se les exigen cruces y calvarios. Y yo no les voy a dar ese gusto. A Antoñito Flores, el que le quería, era yo, y no los que escriben ahora diciendo que me enseñó a hacer blues y que siempre andaba muy pasado. Esos no escribieron nunca de él, ni le oyeron jamás. Antoñito iba por los bares cantando y nadie le hacía ni puto caso. En este país, cantan mejor los muertos que los vivos.

Decides regresar a España después de esos siete años en Londres. ¿Vuelves con frecuencia al país que te cambió la vida? En la preciosa “Yo me bajo en Atocha”... yo me quedo en Madrid, afirmas que te has perdido en Manhatan, has sido un paria en París, México te atormenta, Buenos Aires te mata, pero no hay ninguna referencia a las raíces de Londres.

Curiosamente, sólo he vuelto dos veces después y, efectivamente, no me sirve como referencia en ninguna canción. Yo creo que fue por algo muy traumático para mí. Tardé cinco años en regresar a la ciudad que tanto me marcó y me ocurrió algo asombroso. Aunque uno sepa por el poeta que al lugar donde has sido feliz no debes volver jamás, yo regresé. Y no es que no existiera la casa en la que había vivido; es que tampoco existía la calle. Habían construido bloques, no había calle, ni barrio. El tiempo había hecho sus peores destrozos. Con respecto a mi vuelta a España, se debió a varias razones. Entre otras, recuerdo con horror que a la vuelta de Edimburgo yo le dije a Leslie que quería ver a mi gente, a mis compatriotas. Tuvimos una gran bronca, ella no me quería dejar salir de su casa y yo me largué como alma que lleva el diablo. La última imagen que tengo de ellas es su cara sangrando. Todavía no se como ocurrió, ya que soy alguien que detesta profundamente la violencia.

¿Estás seguro? En tus canciones, junto a ternura, cinismo y sentimientos contradictorios, yo percibo a veces violencia soterrada o transparente. Sé que eres generoso y hospitalario en tu vida cotidiana, pero no te calificaría de pacífico ni de pacifista.

En mis canciones, si hay violencia. Pero tú, que me conoces mejor que los demás, sabes que soy del cuerpo diplomático. He estado condenado una vez por tirarle a la cara un vaso de whisky a una chica, pero desde niño, excepto algunas hostias que me daban mi padre y mi hermano, no tengo memoria de haberme peleado con nadie a puñetazos. Sin embargo, me asombra que alguna vez no me hayan matado, ya que he estado en situaciones jodidas, de auténtico peligro.

Te veo marcado por una constante llamada soledad, aunque sea compartida, y percibo que siempre te ha dado pavor el compromiso sentimental y la fidelidad amorosa.

Siempre huí de la soledad. Pero en este momento, gente como Tony Oliver o como tú tenéis las llaves de mi casa. Hasta hace dos años, la soledad llamaba a mi casa y unas veces le abría, si tenía ganas de estar con ella, y otras no. Ahora viene, y es una estupenda compañía. Parece una cursilada, pero tú sabes que no lo es. Yo creo que no hay dos seres humanos que llamen amor a la misma cosa, y lo digo con absoluto rigor. Para mí, el amor es un maquillaje, un estupendo maquillaje del sexo. Los animales, todos tienen sexo, pero no tienen amor, lo cual es una conquista maravillosa de la civilización. En mi caso, diría que la amistad es amor en grado sumo. Absolutamente. Para mí, el amor sería sexo más amistad. Es mentira eso de sexo con amor; es verdad lo del sexo con amistad, pero se consigue en momentos muy fugaces, desoladamente fugaces, pero que son los únicos que tiran de la vida.

Te gustan mogollón de tías. Supongo que eres consciente de que muchas van por el personaje y no por un tal Joaquín.

Creo que hay un malentendido. Mejor dicho, dos. Como tú, a mí, gente muy querida me dice: “¿Pero no ves que estas tías van a tirarse a Sabina?”. Naturalmente que me doy cuenta. Pero es que, además, me siento muy orgulloso de ello. Para eso entre otras cosas, he escrito 300 canciones. Se puede ser como Miguel Bosé o un millonario, es decir, alguien que hereda belleza o dinero. Eso no tiene ningún mérito personal. Pero cuando me enrollo con las chicas a través de mis canciones, digo: ¡Ole mis huevos!. Hay algo que me inquieta, y es la primera vez que lo digo en público, ya que me da mucho pudor. Te confieso que antes de ser famoso conseguí mujeres siempre, incluida la hija del notario de mi pueblo cuando éramos chavales, que era la más rica y la más guapa. Cuando el padre se enteró, se largó con toda la familia a Granollers, pero a los tres días mira por la ventana de su casa y me ve a mí, instalado en una tienda de campaña a su lado. En cuanto al tema del amor, siempre he querido escapar, desde que tengo memoria. La única cosa que no ha cambiado a lo largo de los años es intentar ser libre. Yo quería no tener familia ni municipio, ni contigo ni sin ti.

Hay una frase que decía Stendhal: “Lo malo no es el amor, sino su incertidumbre”.

Esa definición que me acabas de dar la utilizaré para alguna canción, porque, en realidad, siempre me he burlado del sexo con amor. Te repito: quiero sexo con amistad. Es decir, es inconcebible que el respeto que nos tenemos mis amigos y yo nos los tengan las chicas con las que nos vamos a la cama, pero eso sería lo más hermoso.

Se te considera un retratista urbano, que pinta y describe el ritmo y el pulso de la calle y a la gente cotidiana y pintoresca. Llevas dos años sin salir de tu casa. ¿No es una contradicción que describas un mundo que no pisas?

Olvida la deontología profesional y reconoce conmigo que lo de no salir de casa es cierto que nadie se lo cree, pero te consta porque lo has vivido. Pero también sabes que esta casa es la calle, un bar que no cierra nunca y con copas bastante buenas, donde se da buena conversación, se habla de todo, vienen mujeres, etcétera. No es una contradicción.

¿Piensas que has sido un oportunista, que te has aprovechado de las circunstancias?

Creo que, radicalmente, no. Desconozco la envidia y la competencia, aunque mi colección de pecados es inmensa y me arrepiento de muchos de ellos. En el fondo, me da un poco de pena no serlo, porque veo que mucha gente de muchas pasiones, pero yo no puedo. Detesto también la pasión del poder, que es abstracta. Para mí, sólo supone una pérdida de tiempo. Sólo me interesan las pasiones que se pueden tocar y beber. Como decía alguien muy mayor, sólo invertiría en cosas que se pudieran perder. Mi mayor desprecio por los políticos es que se atan apasionadamente a ese poder, pero ¿qué es el poder para ellos: que te saluden los guardias cuando pasas? Me parece bobo que esto produzca placer.

¿No le ocurre lo mismo a la estrella Joaquín Sabina cuando sale a la calle y la gente le mira admirativamente?

Sabes muy bien que es una de las razones por las que no salgo últimamente a la calle. A mí me encanta salir al escenario, a esa potentísima droga y ese canon y mi canon de vanidad o de reciprocidad me queda absolutamente cubierto cuando me aplauden o entusiasmo o conmuevo al público. Pero en la calle que quito ese traje y me irrita que alguien venga a molestarme en plan chungo y luego me conteste que son gajes de mi oficio. Yo respondo: “Mire, me toca los cojones lo que usted considere gajes del oficio. Lo mío es escribir canciones y actuar. Si usted cree que la fama es un oficio, cójala para usted y no me toque más la polla”.

Todos sabemos que ganas mucho dinero. ¿Cómo lleva eso el antiguo trotamundos?

Si, pero no toco la pasta. Soy un puritano. Sabes que tengo un desprecio tan judeocristiano del dinero que lo que hago es no tocarlo. Yo tengo, afortunadamente, una señora ejemplar, que es la madre de mis hijas y con la que no vivo desde hace nueve años, que es la completa administradora del dinero. Poseo una tarjeta, pero no talonario de cheques. Nunca me falta de nada, pero no tengo ni idea de si tengo acciones en la bolsa o cualquier otro tipo de inversión. El dinero es enfermizo y corrompe, aunque hablo desde una situación privilegiada. Puedo hacer viajes, llevar a mis amigos donde sea o darles lo que necesiten, comprar whisky y demás cosas que me apetezcan. Sólo me crea un problema: quisiera gastármelo todo a la ruleta o antes de morirme; no quisiera que mis hijas fueran hijas de ricos.

 ¿Tienes sentimiento de paternidad? ¿Crees que son las raíces más fuertes que se poseen?

Yo no tomé la decisión de tener a mis hijas, sólo la acaté. No me siento ligado convencionalmente a mis hijas, pero si yo no pudiera pagar su colegio; alimentarlas o portarme civilizadamente o con cariño con su madre delante de ellas, que es una mujer maravillosa; atender las necesidades que tengan, yo me hubiera tirado ya hace tiempo no ya de este piso, sino desde lo más alto de un rascacielos. Y por cierto, lo único material que hay en esta casa es una visa y unos cuantos miles de pesetas.

Eres a la vez autodestructivo y vitalista, cínico y amargo, triste y alegre. ¿Has pensado alguna vez en el suicidio? ¿Te ves con 80 años atendido en una residencia de ancianos?

Naturalmente que creo en el suicidio, pero en el plano de las teorías, e incluso me parece un sublime ejemplo de libertad. Pero visceralmente, no soy un suicida; amo la vida. Únicamente no descartaría hacerlo si veo que alguien tiene que levantarme a cagar. Si puedo escribir o leer, no lo haría aunque estuviera en una residencia. Además hay otro argumento y es que si tienes hijos o amigos muy cercanos, o pareja, no tienes tampoco derecho a hacerlo porque les vas a cargar con una culpa que no tienen que asumir. Así de claro.

¿Me puedes dar tu opinión sobre una serie de gente? Javier Krahe, tu antiguo colega, que aparentemente no es un triunfador, que no vende millones de discos como tú.

Si empleo la palabra “sabio” se la paliaría a Krahe. Es el padrino de mi hija mayor, en el antiguo sentido de la palabra. O sea, si yo falto, que tenga a alguien que le enseñe la nobleza y la dignidad. Él canta en los bares, y si algo no le falta en la vida es el éxito, aunque en ese bar sólo haya un centenar de personas que le respetan, le admiran y le aman. Además, ese público minoritario le permite vivir a él y a su familia. Digo lo que quiero decir. Que yo venda millones de discos y él 5000, eso habla mal de este país.

Serrat, Aute, Albert Pla, Silvio Rodríguez, Fito Páez, Pablo Milanés, Tony Oliver.

Serrat no sólo es el maestro; me protegió cuando yo no era nadie, y eso es impagable. Nunca me ha dicho que le guste alguna canción mía, pero me hace paellas. Aute es un gran amigo, al que ahora veo poco porque él decidió hace tiempo, antes que yo, quedarse en su casa. Silvio Rodríguez es muy irregular, pero la primera vez que le escuchas ya no se te olvida nunca. Hermético, oculto, tierno, creador de algunas canciones con chispa que me vuelven loco. Admiro mucho el genio, el talento y la originalidad de Albert Pla; adoré su primer disco, pero ya lleva cuatro y continúa con el “caca, culo, pis”, que al principio me divertían pero que ahora me parece es proseguir con una estética un poco adolescente, y no entiendo demasiado tampoco su coquetería de adoptar el feísmo como opción. Milanés es un milagro, el mayor talento melódico y la más hermosa voz en español; si se empleara a fondo sería asombroso. Fito Páez es uno de los tipos más dotados que he conocido, pero de lo que no estoy seguro es que sea para la canción, es muy barroco, de un modo demoledor. No soy el presidente de su club de fans; le quiero mucho como amigo, pero debería tranquilizarse un poco musicalmente. Tony Oliver, colaborador en mi último disco, es un lujo; significa interlocución, libertad, respeto, un gentleman. Y María Ignacia, mi secretaria, es una persona fundamental para mí.

¿Sabes que mucha gente te detesta, te considera un vendido, un impostor con posturas y letras pseudoagresivas que buscan la comercialidad, prefabricado y ripioso? ¿Conoces la expresión “éste quiere ir de Sabina”?.

Pues lo van a pasar muy mal, no estoy por encima de nada, pero no puedo perder el tiempo pensando en eso. Sabemos en que planeta estamos; ayer me dijeron que voy a vender 600.000 ejemplares en España del último disco y más de dos millones en total, incluyendo Latinoamérica. Que coño, ¿realmente soy yo quien se puede quejar? ¿Eso es debido a la mercadotecnia? Que no me jodan con etiquetas fáciles. Todas las mañanas doy gracias de rodillas a los dioses, aunque no existan. Por cierto, los que me critican no son peores que yo. Yo he machacado a gente a la que conozco y luego me han parecido absolutamente encantadores y legales.

¿Cómo ves el momento político? ¿Comerías con Aznar?

No lo sé. Pero sí que estuve con Ruiz Gallardón el día de la Constitución, pero también te puedo decir que le he dicho a Menem dos veces que no iba a comer con él. Lo que sí se es que no le daría la mano a Felipe González. Me he sentido engañado con lo de Nueva Izquierda, siendo uno de los impulsores. Sí saludo a Carrillo con afecto, y desde luego, estoy convencido de que no es el asesino de Paracuellos.

Por cierto, sospecho que te encantan las pijas.

Y las rubias, y las morenas, y las putas, creo que cobran muy poco y la mayoría son mediopensionistas. No tengo prejuicios, me gustan las mujeres.

Truman Capote afirmaba que lo único auténtico que le había causado dolor era la traición y el abandono. ¿Y a ti?

Yo creo que soy demasiado soberbio para la traición, ya que tiene que haber dos para que suceda eso. El abandono si me afecta, y últimamente más. Soporto que una mujer me deje de amar porque eso figura en el guión, pero sigo creyendo que los hombres no dejan de amar nunca. Las mujeres son más nobles, pero también más implacables. Mi utopía es querer vivir en un barquito con todas las novias de mi vida, sus maridos, sus hijos y mis amigos. Y que nunca se me quede el papel en blanco, que siempre me ocurra algo. Con respecto al mundo, creo que algo tiene que estallar, que los pobres del mundo, que son infinitos, tendrán que hacer algo contra los centros de poder; la situación es desesperada. Pero no será otra revolución marxista.

 

 

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Entrevista en el periódico EL MUNDO (09/08/2002)

 

«Ya no me dejan tomar coca, pero sí marihuana, si no no aguantaría»
SILVIA GRIJALBA

Cuando le dieron el Oscar a Almodóvar, éste advirtió que estaba pensando en inventarse alguna enfermedad para acallar las envidias y que no le atacaran demasiado, que el éxito excesivo traía muchos problemas.

La anécdota le encanta a Sabina, que después de ver la muerte a una distancia no demasiado prudencial está muy sensibilizado con el tema y comenta: «Sí, sí, efectivamente, lo mío de la isquemia ha sido una estrategia de marketing de mi compañía, estaba todo perfectamente estudiado». Lo dice con una seriedad tan convincente, es su aspecto tan magnífico, que una llega a preguntarse si realmente será así cosas más raras se han visto en la industria del rock, pero al rato no cabe duda.

P. Empecemos con un poco de mal rollo, hay un par de puntos digamos negros en su vida que quizá le apetezca explicar: haber sido tuno y participar en una manifestación en la que se pedía que Gibraltar fuera español

R. Sí, la verdad es que son dos puntos bastante oscuros yo es que era muy pardillo. Eso fue en los 60, yo llegaba desde el pueblo a Granada y pensaba que en la universidad me iba a encontrar algo como el parnaso y me pasaría el día hablando con Aristóteles. Pero la realidad era muy distinta y yo, que tenía muchas ganas de hacer cosas, movilizarme, vi un día una manifestación y me metí allí, sin tener ni idea de qué pedían. A los 10 minutos empezaron a gritar «¡Gibraltar español!» y ya me fui.

P. ¿Y lo de la tuna?

R. Eso fue más grave, estuve un año entero. Yo me uní a ellos porque pensaba que era una forma de emborracharse gratis y follar. Y algo de eso había, pero no me interesaba demasiado lo que lo rodeaba. De todas formas, tengo por ahí unas fotos vestido de tuno (que no pienso enseñarte) que son impagables

P. De todas formas es que a usted nunca le ha gustado eso de formar parte de un grupo. Es demasiado roquero para los cantautores y demasiado cantautor para los roqueros.

R. Sí, y demasiado viejo para los jóvenes y muy joven para los viejos. Ahora estoy muy sano para que me consideren un enfermo y demasiado enfermo como para hacer vida de sano. Eso es lo que le pasa a uno cuando está en varios bandos. De todas formas, ahora que no puedo hacer vida de joven, después de la enfermedad, uno cambia de amistades y se junta con poetas viejos como Ángel González o Bryce Echenique, pensando que llevarán una vida más tranquila y resulta que no hay quien los acueste y que tumban a cualquiera bebiendo.

P. Y usted, que siempre ha tenido ese aura de maldito, de juerguista y lo ha reflejado en sus letras, ¿cómo se las arregla ahora para escribir?

R. Yo llevaba mucho tiempo sin pisar los bares. A mí siempre me ha gustado escribir solo, pero rodeado de gente. Y en los bares ya no podía, terminaba acercándose el típico pesado que me decía: «Pues mi vida sí que es para escribir una canción de las tuyas». Así que acabé recluyéndome en casa e invitando a los amigos aquí. Me sale más caro porque pago yo las copas, pero les doy garrafón, así que tampoco es para tanto.

 

LA AMISTAD

P. Con el éxito debe ser más difícil distinguir a los amigos auténticos de los aduladores, ¿no?

R. A mí eso nunca me ha preocupado mucho, es como lo de ligar, que a veces me han dicho: «¿Pero no ves que esa tía está contigo porque eres Sabina?». Pues no me parece mal. Lo que sí pasa algunas veces es que la gente más o menos cercana te hace una crítica para que no pienses que quiere adularte y normalmente te dice tonterías que tú sabes que no tienen ni pies ni cabeza. Yo soy muy crítico conmigo mismo y sé perfectamente lo que podrían decir de mí mis enemigos, cuáles son mis puntos flacos

P. ¿Y cuáles son?

R. Sí, hombre, voy a dar ahora pistas. Al enemigo, ni agua.

P. Algunas de esas críticas de los enemigos tienen que ver con una cierta actitud homófoba

R. Pues me parece muy injusto. Uno de mis mejores amigos de la adolescencia, el que me hizo interesarme por la poesía, era homosexual. Y Lázaro Gómez, en el que se basa uno de los protagonistas de Fresa y chocolate, es uno de mis mejores amigos. Además, la canción de Juana la Loca se la dediqué a mi tío abuelo y no creo que nadie pueda pensar que está escrita como una crítica a la homosexualidad.

P. Machismo, dicen también.

R. Me parece ridículo comentarlo, pero siempre he defendido que las mujeres tienen exactamente los mismos derechos que los hombres, ¡faltaría más! Lo que pasa es que hay un cierto pudor a hacer chistes sobre esos temas, igual que con los moros o los negros, que es políticamente incorrecto hacer bromas sobre ellos. Yo las hago con mis amigos negros o árabes porque ellos mismos se ríen de situaciones que a determinada gente le podrían parecer poco correctas.

DERECHOS HUMANOS

P. Usted, que ve muy de cerca la vida de los inmigrantes, por amistad y porque vive en uno de los barrios de Madrid donde hay más africanos, ¿qué opina de la actitud de España ante la inmigración?

R. Es increíble que países que han firmado una declaración de Derechos Humanos en la que se defiende que cualquier persona tiene derecho a cambiar de lugar de residencia para vivir mejor hagan esas leyes absurdas. Impiden así que la gente huya de la pobreza e intente construir una vida mejor en otro país. Está clarísimo que España se está comportando como una madrastra estrecha respecto a los inmigrantes.

P. Antes comentaba lo poco que le ha importado ser políticamente correcto. En uno de los temas que ha demostrado esta actitud ha sido en su relación con las drogas ilegales, jamás ha ocultado que las consumía, ése es un tema muy delicado para un personaje público como usted

R. Pues en mi nuevo disco, que se publica en septiembre, tengo una canción dedicada a ese tema. En ella digo que como sigan siendo ilegales vamos a llegar a una situación peor que la de Chicago de los años 20. Hace algún tiempo, cuando hablaba con Garzón, siempre le echaba la bronca y le decía que para qué invertía tanto dinero y tanta gente para arrestar a los que traficaban con hachís, que me parecía un desperdicio increíble.

P. Porque con las drogas...

R. Pasa como con todo. Si te tomas 25 platos de cocido, pues terminas en el hospital. La solución en este tema es informar a la gente, porque la sustancia la van a comprar sea legal o no. Ya no puedo tomar coca, ni alcohol, pero sí me dejan fumar marihuana para calmar la ansiedad, que si no, no habría quien aguantara esta nueva situación. Además, la hierba no es en absoluto perjudicial.

Por el dolor a la alegría. Cuando se le comenta que qué casualidad que su afección sea la misma que la sufrida por el Duque de Lugo, este republicano acérrimo, rey de la incorrección política, saca su ápice de solidaridad en el infortunio y en vez de caer en el fácil chascarrillo, suelta una respuesta que sorprende casi más que la anterior, viniendo de quien viene: «Afortunadamente, lo mío fue mucho más leve y ahora estoy exactamente igual que antes de la isquemia. Marichalar no ha tenido tanta suerte y, desde luego, le deseo lo mejor».

 

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Entrevista a Joaquín Sabina: Nos lo dice en El Peluco


En la radio de noche, como en su canción 69.G, nos reencontramos con el maestro Sabina. Su nuevo disco, Dímelo en la Calle, fue la excusa perfecta para escuchar la música y las palabras de "El Flaco"

Peluco: Señoras y señores, en El Peluco, Joaquín Sabina. Buenas noches
Sabina: Buenas noches

Peluco: ¿Has vuelto a fumar?
Sabina: He estado ocho meses sin fumar, pero he vuelto a fumar con esto de la promoción

Peluco: Pero, ¿por qué?. ¿Te pone nervioso?
Sabina: Sí. Lo dejaré otra ver si puedo. No prometo nada; he dejado otras cosas peores

Peluco: Oye…le llamas el "marichalazo"…cuéntanos. Ha pasado año y medio y ya puedes revivirlo
Sabina: Bueno…sobre todo, lo que puedo es burlarme un poquito de eso que es una de las maneras de sobrevivir. Sí, fue un susto. Ahora estoy mucho mejor. He conservado mi "levante el pie del acelerador", y he vuelto a fumar un poquito. Pero también he vuelto a cantar, he hecho una gira por México y Puerto Rico. Estaba muy seguro y ahora estoy mucho más seguro puesto que he aguantado tres horas de concierto. Y estoy encantado de estar en El Peluco.

Peluco: En la canción "Arenas Movedizas" dices que te llamó San Pedro por tu nombre y no le quisiste contestar
Sabina: Claro, pero además lo de San Pedro es un chantajazo, porque si te llama San Pedro, que tiene las llaves del paraíso…yo le dije "casi mejor me quedo aquí"

Peluco: La cicatriz de la que hablas es como la que muestras en el disco…
Sabina: He querido hacer una broma. Tampoco he pretendido ponerme solemne. Toda la serie de fotos se me ocurrieron…es un boxeador sonado y además a los cincuenta y tres, a los cuarenta y trece, uno no va a ir de cachas por la vida. Pero sí he querido decir que tengo una cicatriz porque me han dado unas hostias este último año y la conclusión es que pienso seguir peleando

Peluco: Los artistas tenéis la suerte de sacar rendimiento hasta de vuestros males
Sabina: Es que vivimos de eso. A los demás les deja una chica y se quedan hechos mierda. Nosotros hacemos una canción

Peluco: Bueno, eso los artistas buenos que venden
Sabina: Los malos venden más

Peluco: El otro día con Serrat, con tu primo el Nano, hablábamos de que hacer canciones te libera, te quita lastre
Sabina: Y quita gente de los psiquiátricos. Uno lee la historia de la literatura y la historia del arte y… ¡seríamos asesinos si no hiciéramos canciones o estaríamos en el psiquiátrico!. Es verdad que escribir canciones, pintar cuadros o hacer películas es una terapia impresionante

Peluco: ¿te mola la vida diurna?
Sabina: He cambiado mucho, pero como decía Benedetti "Yo soy monógamo, pero no fundamentalista" (risas generales). No hay que exagerar; antes me levantaba a las siete de la tarde y ahora me levanto a la una o dos de la tarde. Me sigo acostando tarde, pero ahora estoy en casa. No piso tanto el acelerador y uso la nariz sólo para respirar…que ya es bastante. Tampoco he cambiado tanto…me tomo mi whisky (como me estoy tomando ahora) y he estado ocho meses sin fumar y ahora me fumo mis cigarritos. Es decir, no soy fundamentalista

Peluco: Al levantarte a la una, ¿ves la vida de otra manera?. ¿Es tan inspiradora como las noches?
Sabina: Bueno… nunca había visto a las señoras que van al mercado por la mañana, y son bien guapas (risas generales)

Peluco: En este disco ¿cuántas canciones pasarían el anti-doping y cuántas no?. Es decir ¿cuántas escribiste antes del "jamacuco" y cuántas después?
Sabina: Absolutamente después del "jamacuco" yo creo que no hay casi ninguna. Tal vez la primera, "No permita la virgen",….pero ni siquiera estoy seguro. Las canciones las voy haciendo a lo largo de los años, y después las grabo. Después del "jamacuco" serán las próximas

Peluco: Nos encanta la imagen del cielo regaliz…Por cierto, la canción ¿No suena un poco a "Imagine"?
Sabina: Hay un homenaje explícito. La canción no tenía ese homenaje cuando la grabamos. A mí me sonaban los acordes y le dije a Antonio que hiciera exactamente eso

Peluco: En la canción "Vámonos pal sur" dices que "la madrugada no tiene corazones"
Sabina: Sí, en el sentido de que uno sale por las noches pensando que vas a encontrar a la persona providencial o que vas a tener una revelación, pero el que sale de noche sabe que no va a encontrar nada y aun así, sigue saliendo de noche….vuelves de madrugada echo mierda, borracho…te encuentras con los que van a trabajar que te miran como si fueras un hijo de puta, borracho...y todo eso es lo que trata de recoger un par de canciones del disco

Peluco: Y cuando dices "no os paséis con la ley, dímelo en la calle"
Sabina: Bueno…eso se ha metido un poco con cuchara, para meter la frase "dímelo en la calle"

Peluco: ¿Sin más?
Sabina: Sí, vino un poco tarde. Cuando se me ocurrió la idea del boxeador sonado pensé que "Dímelo en la calle" era un buen título, porque era como buscar pelea

Peluco: ¿Qué pasa con las canciones cuyas letras aparecen en el libro pero no están en el disco, como por ejemplo "Benditos Malditos"?
Sabina: "Benditos Malditos" creo que la tendréis aquí dentro de seis o siete días, porque BMG ha tenido un plan que no me parece nada mal. Grabé veinte canciones, y primero sacamos el disco con las catorce canciones, luego sacamos singles raros y dentro de unos meses hacemos un álbum con las veinte. No es sacarle el dinero a la gente, es inventar otro modo de ir sacando canciones. Por alguna razón la industria no cree en discos de veinte canciones. El single de "Benditos Malditos", que es un bacalao, está prácticamente editado

Peluco: Es un bacalao, porque el título es "Benditos Malditos al pil pil" (risas generales)
Sabina: Sí, y además me ha divertido mucho. Igual que amé y odié el rap, y pensé que en un mundo donde todo era de rimas, como es el rap, se podía hacer algo poético. He hecho lo mismo, un bacalao con sonetos

Peluco: Hay más canciones en el libro
Sabina: Sí, hay más canciones. No quería que la gente tuviera lo que conoce, también está lo que tengo en el cajón

Peluco: ¿Qué me dices del éxito editorial?
Sabina: Bueno, es impresionante. ¡Qué tiemble García Márquez! (risas generales)

Peluco: El poemario "Ciento Volando" ¿por qué edición va?
Sabina: Pues no lo sé, es un disparate. Realmente es de las mejores que me han pasado en la vida, puesto que yo no quise hacer lo que me pedía un sector del público e hice un libro de sonetos. Pensaba que iban a leerlo tres o cuatro, a los que yo me dirigía, la inmensa minoría. Para mi enorme emoción lo han leído más de cien mil personas; ojala esas personas vayan a comprar a Quevedo a Lope o a San Juan de la Cruz. Lo cierto es que publicar sonetos en una editorial muy austera y llegar a la gente ha sido una de las mejores cosas que me han pasado

Peluco: Enhorabuena por el nuevo libro
Sabina: Y es bonito

Peluco: Y manejable para el metro (risas generales)
Sabina: De bolsillo

 Peluco: El precio oscila entre veintiún euros y diecinueve con noventa y cinco. Tiene un diseño precioso. ¿Has estado un poco parco en algunos textos?
Sabina: Pues revisándolo en otro día, tuve la impresión de que tenía que haberlo hecho más sobrio. Pero hay dibujos que hice en treinta segundos con una pluma y con el dedo mojado de café con leche

Peluco: Y nos has acercado a tu gente
Sabina: Sí, por primera vez he enseñado a mis hijas y a mi novia…estoy chocheando (risas)

Peluco: ¿Es cierto que "No permita la virgen" es una de tus canciones favoritas de este disco?
Sabina: Es una de mis favoritas, porque nunca han sido mis favoritas las canciones bandera, los singles, me gusta esa en la que el público se toma tres escuchas para apreciarla. Es una canción hecha contra el poder de la injusticia de la belleza de la juventud. No es tan clara la canción…es para gente que tiene tiempo de escucharla tres o más veces

Peluco: Eso te iba a decir, nosotros hacemos lecturas distintas de la canción y eso, supongo, que te tiene que encantar
Sabina: Bueno, a mí me encanta que me leáis distintamente (risas generales)

Peluco: Háblanos un poco más de esta canción
Sabina: Pues hay canciones que arrancan un disco y yo discutí seriamente con BMG para que estuviera la primera. También estaban de acuerdo Panchito y Antonio, porque nos parecía que arranca un ciclo. Sé que no es una canción que enamora en la primera escucha, pero realmente creo que la gente que tenga tiempo para oírla tres o cuatro veces encontrará ahí algún tesorito escondido. "La belleza es un rabo de nubes que sube de dos en dos las escaleras, el carné exclusivo del socio del pingüe negocio de la primavera"

Peluco: ¿Es un homenaje a Silvio?
Sabina: Es un homenaje a Silvio Rodríguez y es una queja contra la injusticia de la belleza

Peluco: Al oír el disco entero, se te nota una mayor interiorización. Da la sensación de que descubrimos a un Sabina más profundo, más sosegado, más meditador
Sabina: Lo que se nota es que estoy chocheando (risas). Es correcto. He tenido más tiempo, más reposo…he estado más asustado, me han pasado más cosas y no me he metido ese atracón de un mes en un estudio a grabar, sino que hemos ido grabando a lo largo de un año y medio cuando nos ha parecido…en mi casa, en Málaga y donde fuera. He tenido la suerte de volver con mi familia, que son Antonio y Panchito, después de ponerles unos cuernos tremendos con Fito de cuyo nombre no quiero acordarme (risas generales)

Peluco: Hay por ahí un salvapantallas en el que os zurrais los dos
Sabina: También nos dimos un beso (risas)

Peluco: Esa era una de nuestras dudas. Cuando vimos el puñetazo en la portada del disco no sabíamos si venías de una pelea con un marido engañado o…
Sabina: No, fue Fito (risas generales)

Peluco: O con Fito Páez o con Javier Sardá
Sabina: Y te has olvidado a Alfonso Usía (risas generales)

Peluco: Oye, ¿es verdad eso de que las canciones que más te han enamorado son aquellas que tienen guitarra portuguesa?
Sabina: Hace dos años, para grabar una canción que se llama "De purísima y oro", le compré a Antonio una guitarra portuguesa. Antonio no había visto nunca una guitarra portuguesa ni sabía cómo se afinaba, y la tocó de una manera que me sacó lágrimas. Desde entonces, cada vez que tengo ocasión, le digo que la toque

Peluco: ¿Ese es el trombón grande que Panchito dice que le hace más gordo?
Sabina: (risas) más gordo o más gorda

Peluco: El otro día estuvieron por la Cadena 100 Panchito y Antonio y nos decían que tú, ahora, sabías que escribías bien
Sabina: Panchito siempre me ha dicho eso. Es verdad que yo tenía muchas dudas y no quería llamarme poeta… y este año pues he escrito unos sonetos y he estado un poco más seguro; pero también son estrategias que uno se monta para defenderse del paso del tiempo, del "marichalazo", de los golpes que te da la vida. A lo mejor ahora me quiero un poquito más, pero a lo mejor disfruto un poquito menos

Peluco: Almudena Grandes te ha dicho cosas muy hermosas como que quizá sin haberlo buscado atesoras un poder más absoluto que el que desprecias
Sabina: Pero necesito una traducción (risas). Almudena es una persona fundamental, ella y su novio Luis García Montero, en el último año y medio de mi vida, en el que uno no cambia de amigos, pero sí de costumbres. Me he relacionado más con poetas y con escritores para huir un poco de la noche, de las borracheras y de la coca. Lo que he descubierto es que los poetas son mucho más borrachos que los rockeros (risas). Es una cosa tremenda…son unos hijos de puta (risas generales). Pero me lo he pasado muy bien con ellos, y desde aquí le mando un beso de tornillo a mi Almudena

Peluco: Cuando hagas en directo la canción "Lágrimas de plástico azul" ¿va a ser como un "Hey, Jude" con media hora de coros mantra haciendo el final?
Sabina: Nadie se había dado cuenta de que era un plagio hasta que llegaste tú (risas generales). ¿Por qué me traes a tu programa para humillarme? (risas generales)

Peluco: Pues no he hecho nada más que empezar, porque hay otro más
Sabina: Sí, sí… "Imagine" ¿no te jode? (risas generales)

Peluco: ¿Dónde?
Sabina: En "Arenas Movedizas"

Peluco: En "69. G" hay un punto mucho más terrible
Sabina: ¿Más terrible que el "G"? (risas generales)

Peluco: Volviendo a la canción "Lágrimas de Plástico", ¿quién es el amigo desconocido de los coros mantra del final?
Sabina: Hay muchos. Estábamos grabando en El Cortijo, que es un estudio maravilloso, que tiene el batería de Björk en la serranía de Ronda, cerca de Marbella, donde llevamos años yendo. Una noche aparecieron Jesús Quintero y "El sabio Tarifa" y nos pusimos a cantar, cantaban como el culo, pero están en los créditos (risas)

Peluco: ¿Quién es Fena della Maggiora?
Sabina: Fena es el autor de la música

Peluco: Ahhhh…no sabíamos si era autor o autora
Sabina: Sí, yo hubiera preferido que fuera autora, pero le conocí en Chueca (risas generales). Es un espléndido cantante argentino, que me llamó para colaborar con su disco en Argentina. La canción existe en Argentina, pero creo que he mejorado la letra aquí.

Peluco: Tú no tienes picores, como "El Nano", para hacer dúos…
Sabina: "El Nano" es un tipo estupendo, pero bebe y es muy estrecho (risas)

 Peluco: Hablando de amigos…siempre han sido fundamentales en tu vida. ¿Panchito y García de Diego quizá han puesto mucho más en "Dímelo en la calle" que en otros discos?
Sabina: Es verdad. En este disco me costaba concentrarme y me han empujado de un modo…no me quito el sombrero, me quito el cráneo. A mí nunca me ha durado una novia, ni una familia…yo no fui nunca un buen hijo, ni he sido un buen padre. Buen amigo de Pancho y Antonio sí lo soy (son ya muchos años). Y es verdad que cuando digo en el escenario que somos más grupo que "Los Beatles" o que "Nacha Pop" es verdad, porque son ya dieciocho años y, ellos son, además, autores por lo menos de la música de cincuenta de mis canciones. Pachito, además, es terrible. Yo le digo "mira qué verso tan bonito he escrito" y a él le parece una mariconada. Es el mejor crítico literario que he conocido en mi vida

Peluco: ¿Cómo ha sido el reencuentro profesional?
Sabina: Hay dos discos, uno el de Fito y otro el que hice con Alejo, en el que aparecen muy poco. Panchito está en el de Alejo, porque es el autor de una de mis canciones favoritas (que nunca he cantado) que es "Ahora qué". Y Antonio tocó en el de Fito una cosa que Fito nunca le pagó. La vuelta a casa ha dado mucho gusto

Peluco: ¿Es cierto que mientras grababas "Peces de ciudad" te echaste a llorar?
Sabina: El otro día estábamos mezclando "Peces de Ciudad" y le dije a Pachito "la voy a cantar otra vez, que la voy a cantar mejor". Y él me dijo: "No, porque la grabaste el día que lloraste". Es que había demasiadas emociones en mi vida y estaba chocheando

Peluco: "Peces de Ciudad" tiene para ti un significado especial ¿es cierto?
Sabina: Tiene varios. Estuvimos dos días y dos noches en Lima, Panchito y yo escribiéndola. Nos gustaba mucho. Yo la quería para mí, y uno no debe regalar más que lo que le duele a uno mucho regalar. Así que se la regalé a Ana Belén y me encantó que la cantara ella, pero yo estaba loco por cantarla. Panchito y yo a veces nos emborrachamos y creemos que hay una cosa profética, porque los versos y las canciones, tienen una magia que uno no controla. "En la fatua Nueva York"…creo que ahí hay una premonición hasta de lo de las Torres Gemelas

Peluco: ¿Cuál es la versión? ¿La de Ana Belén o la tuya?
Sabina: Bueno, la de Ana Belén es la original. Pero yo tuve que cambiar la letra para adaptarla a ella. Estoy orgullosísimo de que la cante, lo que no me gusta tanto es que tenga un marido (risas generales)

Peluco: Deberías hacer como Dylan y sacar las grabaciones piratas
Sabina: Sí, pero yo hablo mucho con Dylan y le digo ¿por qué no matas a Jacob? …es que vende más discos que su padre y encima le jode que le hablen de él

Peluco: ¿Te han llegado quejas de fans tuyos preguntándote por qué has puesto cuatro canciones que ya eran conocidas?
Sabina: Mi disco "Hotel, dulce hotel" tiene nueve canciones. En este hay diez inéditas y cuatro cantadas por otra gente. No he escatimado ni lo más mínimo. Nunca he hecho un disco con tantas canciones

Peluco: ¿Y qué opinas de las versiones de María Jiménez?
Sabina: Yo le conté muchas veces a su productor, Gonzalo García Pelayo, que María era la Chavela Vargas española y que estaba muy desperdiciada. Yo soy el presidente del club oficial de María Jiménez, le pese a quien le pese

Peluco: ¿Vas a grabar algún día "Ay, Calisto" con Juan Luis Guerra?
Sabina: Está grabada, aún sin Juan Luis Guerra. A lo mejor la oyes dentro de poco. Un día en Santo Domingo, le dije muy tímidamente "¿te gustaría cantar conmigo?", y él me contestó: "Sí, "La del pirata cojo". Así que salió el tipo con una chupa de cuero y empezó a cantarla en la octava de arriba y acabó conmigo. Me dio el "marichalazo" a los pocos días (risas generales)

Peluco: Joaquín, gracias, en nombre de todos los que trabajamos en la radio, de este y del otro lado, por el sentido y hermoso homenaje que nos has hecho en "69.G". ¿Has oído mucho la radio?
Sabina: Yo no oigo mucho la radio. Me pesa pero es verdad. Oigo la radio cuando vamos en coche, cuando salimos de un concierto hacia otra ciudad. En la radio de la noche, si no oye uno El Peluco, oye uno a unas chicas que hablan como si se la estuvieran chupando a uno. Y a mí eso me hace mucha ilusión (risas generales). Eso de… (con voz sensual) "Hola, ¿cómo estás?". A esas horas oyen la radio los solitarios, los pajeros, los tristes, los abandonados, los desconsolados…

Peluco: Antes hablábamos de Ana Belén. Sabes que ha hecho un vídeo de promoción de la comunidad de Madrid. Me pregunto si harías una canción electoral para la candidatura de Ana Botella como concejala
Sabina: Yo a cualquier cosa que se llame "botella" le haría una canción (risas generales). Si yo no me he vendido nunca no es porque no tenga vocación…sino porque nadie me ha comprado. Una vez estuve con mi primo el "Nano" de jurado en un Festival, de hecho le dimos el premio a Shakira que tenía quince años. El caso es que creía que me iban a ofrecer una putas estupendas y que me iban a pagar…nadie vino a tratar de corromperme, ni una oferta. Yo fui al casting de "Operación Triunfo" y me mandaron a la mierda (risas generales)

Peluco: En el caso de hacer la canción a Ana Botella, quédate con estos títulos: "Princesa del PP"
Sabina: Ese no está mal

Peluco: "Vota a esta chavala que va pa concejala"
Sabina: No. "Pruebe la Botella" está mejor

Peluco: y "Pásate del botellón a la Botella"
Sabina: Ese me parece bien, pero ¿y si ganan? (risas)

Peluco: Oye, ¿qué te pasa con Sardá?
Sabina: Me pasa que es un símbolo, no hay absolutamente nada personal, al contrario. Él me ha tratado siempre muy bien, me ha invitado a su programa y yo le empecé a insultar sin que se hubiera acostado con mi novia ni yo con la suya. Si yo te veo dentro de unos años, querido Peluco Escalada, tirándote a ese barro sin paracaídas terrible, y además diciendo que sigues siendo un tipo intelectual y progresista…y tratas de anular a la crítica diciendo que los que le criticamos no tenemos sentido del humor…pues mire usted: tenemos humor para dar y regalar. Lo que me parece repugnante es que se haya tirado al barro de esa manera. Me parece un cáncer, y me parece que está en un lugar, que es la televisión, que ejerce más poder que Aznar. La televisión, ahora mismo, es el opio del pueblo. El programa de Sardá está muy bien hecho, y tiene a genios como Carlos Latre, que me imita con mucha gracia. Yo lo veo todas las noches, cuando no estoy en El Peluco. No tiene nada que ver con una cosa personal, es más bien política. Me parece un ejemplo de todo lo peor que está pasando en nuestro país. Si yo fuera su hijo o su hija me daría mucha vergüenza ir al colegio

Peluco: Pero el barro no está sólo en Sardá, sino en la televisión en general
Sabina: Sí, pero a mí me parece más limpia una película porno que te dice que "es porno" y encima enseña cosas, y también me parece más limpio "Tómbola", porque ahí no se engaña a nadie. Sardá juega a dos barajas de un modo, que en mi opinión es repugnante

Peluco: En el libro "Con Buena Letra" pides perdón por el título de la canción "La canción más hermosa del mundo"
Sabina: Claro, porque lo que dice la letra es que yo quería escribir la canción más hermosa del mundo. El truco para seguir escribiendo canciones es que se queden lejos de cómo uno las había soñado. Es un baúl lleno de las cosas que uno a amado y hay un verso divertido y autobiográfico que es cuando dice: "qué harás tú si Adelita se fuera con un comisario"…mi padre era policía y mi madre se llamaba Adela

Peluco: ¿No sería horrible hacer la canción más hermosa del mundo?, porque las que vendrían después serían siempre menos hermosas
Sabina: Lo horrible no es eso…lo horrible es que la haya hecho Dylan (risas generales)

Peluco: ¿Existe la canción que más te gusta?
Sabina: Existe una canción, en español, que es "Bésame mucho". Y también una de Dylan que es "Knocking on heavens door", que todos la hemos plagiado millones de veces y nunca hemos alcanzado esa pureza

Peluco: Háblanos de Pasión Vega
Sabina: Yo no sabía quién era y había escrito "Cómo te extraño". Pero vino Pancho con Pasión y se puso a cantar y tenía esa pureza de Concha Piquer…esa cosa antigua en una cantante tan moderna. Creo michísimo en ella y la quiero muchísimo. Además le hemos hecho una canción para el disco, que creo que es la única que he hecho de arriba abajo después del "marichalazo"

Peluco: En "Cuando me hablan del destino" haces un tango tarantella
Sabina: Es un tangazo muy argentino. De los emigrantes con maletas de cartón que llegaban al puerto de Buenos Aires. En un tangazo de antes de que naciera el tango

Peluco: Te encanta mencionar a tus amigos
Sabina: Me dicen que hago demasiadas dedicatorias a mis amigos y si tiene uno la oportunidad de mandar veinticinco besos a sus amigos ¿por qué no hacerlo?. Además hablo hasta de Guti, que es del Madrid

Peluco: Además está muy bien eso de las dedicatorias, porque tienes la seguridad de que todos los que mencionas te van a comprar el disco
Sabina: Claro…ahí vamos

Peluco: La canción "Ya eyaculé", en el libro, la titulas "Vístete de putita"
Sabina: Sí, es que el libro está terminado antes del disco

Peluco: Pero en el libro no aparece ni el parlamento final ni las risas de Jimena
Sabina: Una noche en un estudio queríamos arrancarle una risa a Jimena, porque yo me enamoré de su risa…claro, que ahora nunca se ríe (risas). Se ríe cuando me desnudo. Así que ese día dijimos: uno, dos y tres…y le enseñamos el culo….y se rió

Peluco: ¿Y el parlamento final?
Sabina: Todo lo que recito son versos de Nicolás Guillén

Peluco: ¿Qué es lo próximo que nos preparas?
Sabina: Bueno…nos vamos a desnudar. Bueno…yo no, la Jime. Que el público lo va a agradecer más (risas generales). Cuando salí en El País, mi hija me dijo: "no me pienso traumatizar". Y yo le dije a Carmela: "¿Porque la tengo pequeña?

Peluco: Próximos pasos de Joaquín Sabina
Sabina: Pues nos vamos a tocar a Chiapas, a tres conciertos dentro de una semana. En mayo comenzamos una gira internacional y en abril creo que editaré un libro que llevo años haciendo de cartas en verso muy divertidas.

Peluco: ¿Lo tienes escrito ya?
Sabina: Está casi escrito. Es que desde que no me drogo no paro de trabajar

Peluco: Joaquín, gracias por haber venido. No sé qué tal te los has pasado…
Sabina: Gracias a vosotros por hacérmelo pasar como no lo pasaba hacía mucho tiempo.

Entrevista realizada en directo el Lunes, 11 de noviembre de 2002 en los estudios de Cadena 100. Sabina llegó a las 22:20 y se marchó a las 00:05. Participaron en la entrevista: Roberto Pablo, Alfredo Díaz, Javi Nieves, Alberto Gómez, María Segurado y Rafael Escalada. Acompañaban a Sabina: su novia, Jimena Coronado y Cristina Puerto y Susana Coya de la compañía de Joaquín

 

 

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"La luz y el mar de la Bahía están entrando en mis canciones"

Joaquín Sabina cuenta cómo el grupo de amigos "que ahora son mi familia" y el entorno gaditano le han hecho recuperar el sabor de la vida

ELISA GARCÍA GRANDES, Diario de Cádiz
31/08/2003

CÁDIZ. Eran cerca de las dos de la madrugada y una imagen felliniana cruzaba la Plaza de San Antonio: una figura enjuta con camiseta a rayas y sombrero de paja zigzagueaba por ella montada en la bicicleta que acababa de pedir prestada a su dueña para emular, ahora como protagonista, la escena que, hacía un momento, al verla aparecer por una esquina, le había hecho interrumpir la conversación. Era Joaquín Sabina, que apuraba los últimos momentos de la visita a Cádiz con una buena parte de ese grupo de amigos que se han convertido en "mi familia". Después de la cena no quería marcharse sin enseñar a los más jóvenes de la reunión, sobre todo a unos amigos peruanos de su compañera, Jimena, la "armónica arquitectura" de la plaza gaditana, que guarda en su memoria con ese referente desde el primer día que la descubrió, hace ya muchos años.

Y, de paso, tomar el último trago de una jornada salpicada de reencuentros, risas, viejos recuerdos compartidos y asaltos de admiradoras y admiradores de toda edad y condición, entre los que los aires de la noche habían ido corriendo la voz de la presencia de su ídolo en la ciudad. Llantos de jovencitas y cariñosas carantoñas de señoras de bata fresca -"mi hijo tiene todos tus discos; qué bien y que guapo estás"- reforzaban la secuencia "amarcordiana", que concluía con la victoria de "arrancar" a Joaquín de la silla y emprender el regreso a Rota, donde está de vacaciones "por primera vez en mi vida".

Ahora, a punto de finalizarlas, y cambiando las usuales tornas, es él el que propone a la periodista que ese día ha compartido la reunión una conversación relajada "para contar lo que estos amigos y este ámbito de la Bahía están significando para mí en esta nueva etapa de mi vida".

Y lo hace pocos días después, en la casa de la urbanización roteña en la que está recuperando y descubriendo tantas cosas, porque "yo no había hecho vacaciones nunca, en mi vida. Y además, las odiaba. Pero esta Bahía de Cádiz y los amigos hacen que ahora me gusten y las disfrute. Estos dos años últimos años no he hecho giras porque no tenía ganas de plazas de toros ni de mucho ajetreo, sino de estar tranquilo y eso me ha hecho volver a un sitio donde tuve una vez un grupo de amigos. Los primeros fueron José Ramón Ripoll, Jesús Fernández Palacios y Juan José Téllez. Luego Ruibal. Después con Javier Krahe y bastante más gente hubo una época en que nos íbamos a Zahara de los Atunes, donde compré un terrenito en el que nunca he hecho nada".

Una carta que escribió a uno de esos amigos de Cádiz en el año 79 y ahora ha vuelto a leer le recuerda el concierto que aquel año dio en la plaza de Mina, con Javier Krahe, Chicho Sánchez Ferlosio y Teresa Cano

-Todo vino por Fernando Quiñones, que era muy amigo de Krahe y a través de él se hizo amigo mío. El nos montó este concierto dentro de las actividades paralelas que organizaba con Alcances. Fue maravilloso, porque yo vi entre el público a mi primera novia, que ya estaba casada y tenía hijos y no la veía hacía veinte años. La verdad es que la gente no nos hizo mucho caso, pero estaba un poco sorprendida de ver a unos tipos tan raros. Recuerdo una chica que me gritó a mitad de canción: "¡soso, que eres un soso!". Entonces yo había sacado sólo mi primer disco, Inventario, que era un desastre, y por lo que he podido ver ahora en esta carta yo pedía que intentaran anunciar el concierto en la prensa, porque si no nos podíamos ver allí solos. La verdad es que lo pasamos muy bien y después nos fuimos a una discoteca de Chiclana y nos fumamos toda la cosecha del año. A raíz de ese viaje creo que fue cuando Krahe y yo descubrimos Zahara y fuimos a mirar y buscar un sitio para venir. Entonces aquello era un paraíso, pero fíjate en lo que se ha convertido. Fui el otro día a ver mi parcelita, donde dice Krahe que está creciendo la mala hierba y se me cayó el alma a los pies.

Han pasado desde entonces muchas cosas y de todos los colores por la vida de Joaquín Sabina. Pero la más importante de la que ahora quiere dejar constancia es que "el año pasado, a raíz del ictus que sufrí, me arroparon mucho un grupo de gente, benditos sean, a los que toda la vida les estaré agradecido. Son Luis García Montero, Almudena Grandes, Pepe Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Eduardo Mendicutti, Benjamín Prado y los pintores Manolo Benítez y Juan Vida. Se han convertido en mi familia y hemos hecho aquí una especie de vacaciones literarias y alcohólicas divertidísimas.

Dice que "a mí, que sigo viendo las cosas con la mitología de un niño de provincias, me parece que por fin encontré eso que busca uno cuando sale de su casa, que es platones y aristóteles, que no están en ningún sitio. Pues hay aquí un grupo de platones y aristóteles que me alegran la vida, me leen sonetos, comparten mi güisqui y me dejan tocarles la guitarra de vez en cuando. Y me parece de verdad una bendición en mi vida alrededor de la Bahía de Cádiz".

-Tu hábitat ha sido siempre el asfalto y ahora pareces haber descubierto un nuevo territorio mítico en un paisaje natural.

-En la parte de Cádiz sí, porque el resto del año en Madrid lo que he hecho ha sido lo contrario: irme de la calle, meterme en mi casa y recibir allí a los amigos. Pero aquí sí. Por las mañanas y por las tardes doy paseos por el pueblo, a veces también por la playa, vamos a Cádiz. En ocasiones, por la noche, Felipe tiene unos amigos medio hippies que hacen teatro y hogueras y espetos en la playa. ¡A mi edad!

-¿Han nacido o están naciendo canciones de esta experiencia gaditana que reflejarán esa catarsis personal?

-En lo que llevo escrito aquí en este mes están empezando a entrar de alguna manera el mar y la luz de esta Bahía. Y una cierta serenidad, un tono como de Alejandría y de Marruecos, que no había estado nunca en mis canciones. Aunque todo está todavía muy en embrión.

Y es que "yo soy andaluz, pero de Úbeda y los de Úbeda siempre hemos pensado que no somos demasiado andaluces y hemos tenido un poco de complejo de castellanos . Por eso Cádiz y la gracia de su gente es lo que para mí ha sido siempre Andalucía, desde la primera vez que vine".

-¿Esta nueva experiencia ha sido también un redescubrimiento del propio concepto de la amistad?

-Completamente. Antes mis amigos eran los borrachos de los bares y con esos no quedas citado; sabes el bar dónde están y tú te vas por la noche. Ahora la cosa va más de visitarnos en las casas. Y además con mis amigos de antes ¿cómo me iba a atrever a leerles un soneto? Te llamaban maricón. Y ahora pues de pronto nos dedicamos a eso, a leernos sonetos. Es muy distinto. Los de ahora son amigos mucho más elegidos, más compartidos. Además, en una etapa en la que me puse a escribir o a publicar lo que ya tenía escrito, entre Luis García Montero y Visor me hicieron dos libros que no hubiera podido hacer sin ellos.

-Hay otro nuevo matiz en esta relación, que se comparte la familia, los hijos os acompañan en vuestras reuniones.

-Jamás me había relacionado así. Ahora, al cabo de los años, he reencontrado a mis hijas, Carmela y Rocío, a amigos que no salen huyendo cuando aparecen sus hijos o los hijos de otros y eso ha sido fantástico. Yo he recuperado a mis hijas, que también han venido a pasar unos días con nosotros acompañadas de sus amigas.

-Tienen ahora 12 y 13 años, una edad difícil. ¿Cómo te relacionas con ellas, como ejerces de padre?

-Es otra cosa que he tenido que replantearme, porque yo de niñas las trataba como si fueran adultas y ellas me trataban a mí como si yo fuera imbécil y ahora sí puedo ya hacerles bromas divertidas y se ríen, por ejemplo. Es una relación mucho mejor, porque cuando eran niñas yo era un desastre. Eso sí, no les doy consejos, porque además supongo que no me los aceptarían. En cuanto a mis canciones, creo que les gustan, pero les gusta más Operación Triunfo.

-¿Cual es la sensación más fuerte que te ha quedado tras el susto del ictus?

-El miedo y la inseguridad. Una inseguridad que es muy rara, porque no es física. Por ejemplo, he desarrollado una especie de miedo histérico a ir a un sitio donde me conozcan o donde tenga que recitar o cantar, y antes vomito y me tiemblan las manos. Es una especie de fobia hacia los compromisos profesionales. Por eso no he hecho giras y siempre que puedo me escaqueo. Es algo que no me pasa siempre pero eso se ha quedado ahí, aunque me estoy tratando, porque las histerias tienen su tratamiento.

-Pessoa, al que admiras, decía que el poeta es un fingidor. ¿Qué hay en tus canciones de experiencia personal y qué de fingimiento?

-Bueno, hay de las dos cosas. Yo me inventé un personaje, una caricatura que luego se ha confundido conmigo, que es ese tipo que va con el cigarrillo así, que se pasa la noche de putas y en la calle. La verdad es que viví mucho tiempo de ese modo, pero las canciones no son autobiográficas. Las canciones son cosas que a uno le han pasado, pero también cosas que uno ha visto o que ha reelaborado tras experimentarlas, historias de amigos y cosas que te gustaría que te pasaran.

-En eso te emparentas con la poesía de la experiencia.

-En eso y en otras muchas cosas. Lo que pasa es que Luis , que es tan generoso, en un prólogo a uno de sus libros me ponía entre sus influencias y de ahí viene eso. Pero yo he aprendido de él mucho más que él de mí sin lugar a dudas.

-Se dice que sí es verdad la historia de 'Pacto entre caballeros'.

-Sí. Esa sí es verdad y además me ha pasado dos veces eso de que me han intentado atracar. Y en una de ellas los atracadores me llevaron de bares y uno me quiso "regalar" a su hermana que era puta, aunque yo que soy un caballero dije que no. De esa canción me inventé sólo el final, porque cuando me dejaron en casa y se marchaban les dije "os debo una canción". La hice y ya en ella me inventé que habían matado a uno de ellos. Pero hasta ahí es verdad.

-Sin embargo, nunca hablas en tus canciones de la infancia.

-Siempre me he encontrado en eso muy solo, porque toda la buena poesía que leo y toda la buena canción que oigo es un reflejo de esa especie de consenso entre los poetas y los cantantes en hablar del paraíso de la infancia. Pero a mí me empiezan a pasar cosas a partir de los veinte años, cuando tengo la llave de mi casa propia. Hasta entonces todo es monótono, repetitivo, lluvioso, gris. Un mundo donde nada era posible, donde no se podía ni soñar, porque el horizonte era mínimo y mi casa es a partir de los veinte años. Nunca he querido volver a la casa de mi infancia y sigo sin querer volver. Mis padres, los pobrecitos, se murieron cuando yo sólo había salido cuatro o cinco veces en televisión en los programas de Tola, pero ya no lo disfrutaron, no estaban en condiciones. Y con mi hermano me amisté después de haber pasado diez años sin hablarnos y entonces él empezó a poner pósters míos en su casa.

-Señoras mayores de misa de doce te piden autógrafos y quizá no hayan oído tus canciones y si lo hicieran se escandalizarían. ¿Crees que lo que ocurre es que has entrado en esa nómina ahora sagrada de 'los famosos'?

-Eso pasa, pero yo quisiera creer que en mi caso no es exactamente así, porque sí me viene mucha gente y me dice: "Mira, soy más de derechas que Blas Piñar, pero me encantan tus canciones", y me enseñan mis discos. Con las canciones suceden cosas raras, que no van directamente a la ideología sino que van por otros canales, que son los del sentimiento. En cuanto a lo del famoseo, yo tengo las cosas muy claras y si alguien me dice famoso le doy una patada en los huevos.

-¿En qué te han influido, además de los de la experiencia, otros poetas como Vallejo o Neruda, a los que sueles citar como tus maestros?

-Pues Vallejo, en el modo de retorcerle el cuello al lenguaje. Esas cosas que dice tan increíbles, su modo de mezclar cosas inmezclables. Y su tristísima vida, su trabajo en la guerra de España, su dirigirse directamente a lo más sangrante del corazón de la gente y de un modo tan directo y al mismo tiempo tan surreal. Me parece lo más moderno del mundo. Yo lloro con Vallejo al segundo verso. Y con Neruda, la frondosidad retórica, el nombrarlo todo, el no querer morirse antes de decir el último objeto que ha aparecido. A mí me gusta mucho meter en las canciones palabras que nunca habían entrado en las canciones y eso lo hicieron en poesía Neruda y Vallejo.

-¿Qué canción que quieres escribir no has logrado hacer todavía?

-Bueno, el mundo está lleno de hermosas canciones y hay algunos que escriben una canción y agotan el tema. Por ejemplo, No hago otra cosa que pensar en ti, de Serrat. A todos se nos ha ocurrido escribir esa canción, pero ya no puedes escribirla. Hay muchas así, también algunas del Krahe. La canción que yo quiero escribir no sé cual es pero te juro que la escribo mañana. No sé quién dijo, pero a mí me gusta mucho la definición, que una canción era una buena letra, una buena melodía, una buena interpretación y algo que no sabemos lo que es, pero es lo único que importa, que es la capacidad de transmisión.

-¿Cuáles son tus compañeros de oficio más admirados?

-En español, Silvio Rodríguez, Serrat y Krahe . En inglés, Cohen, Dylan y Brassens.

-Algunos habéis conseguido mantener la devoción de más de una generación.

-No es sólo que nosotros tengamos o no talento y capacidad comunicativa, sino que los demás nos lo han puesto muy fácil. Es decir, siempre habrá gente que querrá oír una letra sin faltas de ortografía y están haciendo canciones los analfabetos cuando antes las hacían los poetas, incluso en la época gloriosa o no tan gloriosa de la canción española. No hay más que leer el libro de Machado Álvarez, Demófilo, sobre las letras flamencas. El otro día estuve con los Agujetas y cantaban esas letras, que hay que ver que cosas tan hermosas dicen. Eso, en la segunda oleada del pop español de los años setenta y ochenta, se había perdido completamente y a partir de ahí, y ahora con el rap más, los chavales creen que basta con decir cuatro jilipolleces mal rimadas para que eso sea una canción. Pero todavía queda gente que va en un taxi y oye una canción escrita como Dios o el Diablo mandan y le llega al corazón. Y de eso estamos viviendo.

-Los hay, como Krahe, que no han logrado ese éxito de masas, pero siguen estando ahí.

-Bueno, parece que nunca lo será pero a mí me encantaría vivir en un país en el que Krahe fuera un cantante de masas. Por eso hablamos de la educación. El toca todos los días en bares de doscientas personas y vive estupendamente. Porque ¿quién sabe dónde está el secreto y cuál es? Si yo supiera hacer canciones que llegaran a todo el mundo, como han llegado algunas, las haría. Pero, cada vez que me pongo, me digo "¿y cómo se hace esto?". No hay una fórmula. De hecho, el mundo de la canción está tan bastardeado que todos se ponen a hacer canciones que sean números uno.

-¿Qué es para ti lo más importante en una canción, una buena música o una buena letra?

-Si tengo una buena letra me pongo muy contento porque puede ser un poema o una canción, pero si tengo una buena música, tengo una canción.

-¿Serías capaz de aconsejar a los jóvenes que quieren entrar por derecho y con buen pie en este mundo de la música?

-Hay un montón de chavales que están haciendo lo que hay que hacer. Primero, leer poesía y luego, irse a tocar a los bares. Es la manera de hacer camino en este oficio, que se aprende en los bares y luego en teatritos, y después en plazas de toros si se llega. Y si no, tampoco es necesario. Javier Ruibal no ha llegado a las plazas de toros o ha llegado a muy pocas y sin embargo toca por todo el mundo, tiene un prestigio inmenso. Yo llegué un día en Santo Domingo a casa de Juan Luis Guerra y me sacó un disco de Javier Ruibal como si fuera oro. Es magnífico y para serlo no tiene necesidad de llenar el Bernabeu. Yo creo que es un ejemplo estupendo.

-¿Qué opinas sobre el tema del pirateo y las 'bajadas' de internet?

-Yo creo que para impedir el pirateo, el del top manta y el de guante blanco de las multinacionales están las leyes y la policía. Y que los grandes perjudicados son la cantidad de empleados que están despidiendo las multinacionales y la toda la gente joven que no está grabando porque tienen operaciones triunfo para diez generaciones. Pero el que pueda bajarse lago de internet que lo haga y el que compre un disco pirata, si puede, que me mande a mí un dinerito.

-Te has referido hace poco al descrédito de los modelos morales en este país. Tú que en ocasiones has vituperado en cierta forma ese concepto tradicional.

-Yo opino ahora igual que antes. Lo que sucede es que no es lo mismo un tipo que llega casi al asesinato como Rimbaud o gente tan alcohólica como la Generación de los 50 o tan drogadicta como mi generación, que indudablemente no son un modelo moral para los niños, pero ¡qué cosas escribieron y cantaron tan maravillosas! Sin embargo los modelos morales de ahora es que están por debajo del subsuelo. Se premia el analfabetismo y en política sólo llegan arriba los más tontos y los más corruptos. Al país, en este segundo gobierno de Aznar, lo han dejado completamente patas arriba, en todos los sentidos.

 

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 AUTE, SERRAT Y SABINA

 

Entrevista a Joaquín Sabina en 3 Puntos (Argentina)

 

Joaquín Sabina charla con Adolfo Castelo
"AL MIRARME AL ESPEJO Y VERME VIVO ME ECHO UNOS PIROPOS"

Estuvo mal, ahora se lo ve muy bien. Volvió a los escenarios, a escribir, incluso empezó a pintar. Volvió a las largas charlas con amigos. En ésta, casi no quedó tema por tocar. Desde los primeros olores hasta los epitafios, pasando por la sobriedad moderada, las ex, las mujeres de los amigos, Buenos Aires. Y la dureza de un reclamo político-religioso: "Que renuncie Dios".

El taxi va y viene por Madrid buscando la calle de Joaquín Sabina. Y ahí voy por Lavapiés, ese barrio castizo, en la zona del Rastro, rodeado de marroquíes y coreanos, cargado con dos grabadores, por las dudas. Las dudas de que los imprevistos alteren la charla con Sabina. Siempre es bueno volver a Madrid.

La casa tiene el olor de mi infancia en Palermo Viejo. Joaquín festeja, yo festejo. Sabemos que tenemos una nueva cita a fines de septiembre, cuando él, Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén y Estopa den un recital en Argentina.

Un festival mestizo en el que nadie cobra. "Nos juntamos un día con Serrat y con Víctor Manuel y nos dijimos que no podíamos hacer nada por Argentina, pero que queríamos hacer algo, porque ya sabemos que en los conciertos no se saca dinero para mejorar el Producto Bruto Nacional.

Pero sí sé que tenemos el corazón dolorido, ¿no? Queremos decirles que tenemos el corazón en el corralito."

Habla mucho más rápido de lo que uno puede pensar, su voz es menos ronca, parece ensimismada, con una extraña energía. Intento encontrar el clima de un bar en Lavapiés a medianoche. Pero son las tres de la tarde. El fotógrafo irrumpe y Jimena, la mujer de Sabina, lo espera con las maletas en la puerta. Sabina es Madrid. Y habla como lo que es: "Si tú lo has dicho".


¿Qué olor de chico seguís recordando?

El olor a posguerra. Era un olor terrible, a desinfectante. En la posguerra, a las putas las desinfectaban, y a las calles, y a todo. Porque estaba todo sucio, viejo... Claro que nací en el 49, ya hacía dos años que se había acabado el hambre. Pero sí recuerdo esa losa aplastante que era el franquismo. Pues eso: olores a colonia barata y a desinfectante.

¿Y has vuelto a encontrar esos olores?

Algunas veces, cuando vuelvo al pueblo. Me viene más por la memoria que porque siga oliendo así. O en lugares muy pobres de Portugal, o del Perú... viene otra vez, el olor de la pobreza, que es un olor terrible.

¿En tu juventud has puesto algún "caño", como decimos en Buenos Aires, alguna "molotov"?

Sí, en el Banco de Bilbao de Granada. Acaban de hacer un juicio a los primeros que pusieron "caños", que entonces eran mucho más comprendidos que ahora. Ahora nos parecen asesinos, pero entonces eran algunos luchadores antifranquistas, cosa que éramos más o menos todos, y yo los apoyaba, y había un juicio en el que podían caer unas condenas a muerte, y se pusieron "molotov" en todos los bancos de España. Pero lo que pasaba es que yo no podía pasarme dos meses escondido, como me dijeron en el comando, y tenía una novia inglesa, y no era un mal motivo para irse a Inglaterra.

<>Ése fue un camino, porque pensaba en el problema de los argentinos con los bancos, y me imaginaba que...probaran ponerles alguna molotov...y yo podría echarte la culpa, y decirles: "Joaquín lo hubiera hecho, ¿por qué no hacerlo yo?".

Nos reímos, con cierto sarcasmo, cierta sabiduría de lo que no se puede, pero que se imagina. Joaquín, ahora, tiene una nueva vida; como si la hubiese ganado en una lotería fraudulenta y piadosa, merecida, una vida que aprovecha entre algunos sonetos y algunas pinturas. Ya publicó en España su libro de poemas, Ciento volando de catorce, el libro con CD incorporado que me traje a Argentina.

 Me enteré de que estabas pintando.

En parte por terapia, y porque es muy excitante hacer algo que uno no sabe hacer. No quiero decir que sepa cantar, pero quiero decir que he ido aprendiendo los gajes del oficio. De pintar, no sé nada. No sé dibujar. Y un lienzo en blanco es una cosa apasionante, ¿no? Hay que saber que sólo con mancharlo con unos colores, los colores van pidiendo otros colores y de eso se va armando...

¿Una tela en blanco podría ser una mujer virgen?

Casi prefiero una tela en blanco (se ríe a carcajadas). El trabajo sucio que lo haga otro antes. Que ella venga ya...

...que venga con alguna intención.

Nunca me hizo la menor ilusión. Debo ser poco español y muy poco machista en ese sentido... Una virgen. Antes tendría que hacer el trabajo algún médico para que yo pudiera...

Tendría que equivocarse alguien antes...

No es exactamente lo que prefiero en el amor.

No sé si sabemos algo del amor. Tampoco si sabemos algo sobre pintura. Somos dos autodidactas. Joaquín me dice que es "divertidísimo. Estás solo, fumando y pintando. Es eso: los punks que descubrieron que no había que saber cantar y tocar para cantar y tocar. La pintura es más fácil. Se puede hacer cualquier cosa en un lienzo en blanco".

¿Esto tiene que ver con algún momento de tu vida en que fuiste falsificador?

No, yo he hecho un trabajo con pasaporte falso durante siete años, pero no sabía pintar, no podía ser falsificador, me lo hacía el médico... (se ríe).

Al médico lo tenemos siempre a mano...

Sí. Creo que he sido un falsificador de mi vida, un impostor, un okupa. Cuando voy a un restaurante y me dan mesa, creo que se están equivocando, que no saben realmente quién soy. Cuando me invitan a una fiesta estupenda creo que me he colado. Siempre me he considerado en un lugar donde no me correspondía.

¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio?

"Yo no quería". Aunque el mejor es el de Groucho Marx: "Perdonen que no me levante".

Está bueno. ¿Cuál fue la peor cosa que te dijo una ex? Te cuento lo que me dijo una vez Dalmiro Sáenz: "He descubierto lo mal que cogías". Es una cosa sangrienta.

Lo peor que te puede decir -digo "que te puede decir" porque la verdad es que soy amigo de todas mis ex- es: "¿Cómo dices que te llamabas?".

En un par de días habrá una enorme huelga en Madrid. Madrid, esa mujer que se cubre las piernas y abre los labios, insinuante, queda detenida para pedir justicia. Y Sabina comenta. Y hablamos sobre la relación de España y Argentina. "Lo que ocurre es que España ha ido viviendo un camino opuesto; quiero decir: los liberales han triunfado. Pero van a tener problemas, porque son de una arrogancia, de una cerrazón mental..."

El bienestar hace que muchos vayan desertando.

El bienestar anestesia. Y más en un país que viene de esa sangre de posguerra y de esa oscuridad total que fue el franquismo. Aquí hemos disfrutado de la libertad como nuevos ricos, pero eso ya pasó, ya han pasado 25 años, y ahora estamos viendo el desastre educacional, el fracaso escolar, los ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres, y la cerrazón de fronteras a moros y a negros, que eso es una bomba a muy corto plazo, como se ha visto en las elecciones francesas.

¿Qué piensas de la actitud del presidente Aznar hacia Argentina?

Aznar no es más que el representante de los bancos en Argentina. Está del lado del FMI, y como además tiene muy malas maneras, y desconoce la historia... Pero él, que fue franquista en su juventud, podría agradecerles a los argentinos el trigo de Perón. Ni eso, no se acuerda... Eso de que aquí tenemos una obligación con México y Argentina, ese discurso se acabó; aquí el neoliberalismo triunfó, y ahora nuestros intereses son los bancos que están en Argentina robando vuestro dinero. Y él es el representante de esos bancos.

En última instancia es su gran responsabilidad... ¿Qué piensas que podría haber hecho España?

Una segunda labor. Ya que aquí tenían vacas gordas, podrían haber colaborado para que allí las vacas sean menos flacas, y haberlo cobrado a largo plazo. ¡Ni eso! Han ido por el peso hoy y la mierda para mañana.

Y supongo que nos ha dolido más porque esa cosa de la Madre Patria nos ha quedado...

Pero ya sabéis que es una madrastra. La madrastra de Blancanieves.

Se interrumpe. Somos como dos viejos conocidos que apenas se conocen. Le pregunto:

¿Cómo te llevas hoy con el espejo?

Hoy no me llevo tan mal, porque como llevo un año moderadamente sobrio... Digo moderadamente sobrio porque uno no es un fanático de la sobriedad, ¿no? Hay que llevar la sobriedad con moderación. Pero ya de mirarme al espejo y verme vivo, me echo unos piropos; y luego, he engordado diez kilos, no tengo esa cara verde que tenía las últimas veces que te vi, y realmente, a los 53 años, encontrarse vivo y ver que no parece que uno se va a morir mañana, y poder tomarse un vinito y disfrutar con un amigo, pues bueno, no me llevo mal con el espejo últimamente. Me llevaba mucho peor antes.

¿Te veías verde?

Me veía verde, delgado y demacradísimo.

Eras consciente.

Una de las pocas ventajas que tiene la sobriedad moderada es verte un poquito mejor.

Es más complicado con el tabaco...

La vida sin cigarrillos es inhumana. La ceremonia de quedarme aquí con una bonita luz de noche, cuando todos se han acostado, a escribir un soneto o una canción, me hace la persona más feliz del mundo. Y sin un cigarrillo con el humito siguiendo la luz, es directamente inhumano. Así que hago trampas. Es la primera vez que lo digo, siempre he dicho que no estoy fumando nada...

Mi padre fumaba detrás de las plantas. Y yo algún día tendré que dejar, y después haré trampas. Es inevitable.

Mientras puedas, no lo dejes. Yo por las drogas sólo siento nostalgia. Nunca voy a maldecirlas. Me dieron tantísimo... Sí les digo a mis amigos que se cuiden. Nada más. Tampoco demasiado... pero que se cuiden, porque me llevé un susto, me llevé un susto... Levantarte y ver que la pierna derecha no funciona y el brazo derecho tampoco es medio raro. No duele. Es como una anestesia, pero...

Como partido por el eje, como una mitad que no es tuya...

Y sin dolor alguno, ni malestar alguno. Entonces es muy raro. Ya estoy bien. He andado un poquito y ya estoy absolutamente curado. Ahora soy partidario de las drogas en las bodas. Un día es un día.

Podríamos decir que el azar es cuando Dios se fuma un porro...

Claro, cuando Dios está un poco distraído...

¿Qué consejo le darías a Dios?

Que dimita. Que dimita. Porque lo ha hecho muy mal. Siempre pienso que me voy a presentar a unas elecciones a Dios y las gano, porque lo está haciendo fatal. Sólo tengo que decir: la muerte abolida. Y gano. Por goleada, ¿o no?

Yo le diría por penales, pero, no sé por qué, Dios me lleva al sexo.

¿Has tenido abstinencia sexual alguna vez?

La vida no me trató mal a partir de los 18 años, porque yo me eché el primer polvo a los 18 (si se lo dices a uno de estos que vienen, te miran como si fueras un eunuco), con una inglesa, que era con lo que se follaba antes en Granada, desde luego con las españolas no había la menor posibilidad. Es decir, yo tenía mi novia, pero... Y luego, abstinencia sexual, supongo que en la mili... Y luego uno siempre tiene abstinencia sexual, porque uno siempre piensa que adonde uno va, follan más que uno, y uno nunca folla tanto como debiera.

Parece que siempre uno está en desventaja con respecto a adversarios que no conoce.

Yo envidio a todos esos que se andan besando en los parques, me parecen todos unos hijos de puta. Sería yo quien debiera estar ahí.

¿Por qué uno siempre quiere ocupar ese lugar?

Este último año yo he estado un poquito retirado. Cuando le ves los ojos a la pelona, como dice Chavela, a la muerte, follar es lo que debería hacerse inmediatamente, pero no es lo que más apetece. Eso sí, en las calles les miro el culo a todas.

Pero eso es una cosa estética...

Bueno... (lanza una carcajada). Y ética.

Sobre todo ética... La ética de un hombre que no puede dejar de mirar un culo.

Entonces le pregunto si las mujeres aman lo que oyen y los hombres aman lo que ven. Y Sabina evoca a una amiga que alguna vez le dijo: "Él me quería para el pan, pero yo era audiovisual".

Es una definición maravillosa.

Impresionante. Unos amigos y yo, a pesar de que hay nobilísimas excepciones, tenemos la teoría de que a las mujeres no les gusta follar, lo que les gusta es el amor. Entonces follar, para ellas, está incluido, pero casi podrían prescindir de eso.

¿Qué te pasa cuando salís a un escenario?

El escenario es un terreno de nadie, que dura poco, pero lo que dura, cura de todo. No duelen las muelas en un escenario, ni te mueres de un infarto... Se han muerto algunos, pero son casos contados. Realmente cuando uno sale al escenario rabiando de hemorroides -como me pasaba a mí antes de operarme- sólo pisar el último escalón deja de doler. Lo que te dolía no te duele.

Eso confirma que uno produce el placer.

Por eso yo hago tan largos mis conciertos.

Es como espantar a la muerte. Está buenísimo.... ¿Crees que el amor es a destiempo? ¿Que primero se enamora la mujer y después el hombre, y es una situación casi desgraciada, porque la mujer hace el duelo de la separación con el hombre incluido, y el hombre tiene que hacer el duelo ya sin la mujer, o con la mujer que lo aborrece?

Al hombre le pasa mucho que dos meses antes ya había pensado que, a lo mejor, estaría bien dejar a esa mujer, pero de pronto lo deja ella, sin complejo de culpa y presentándole a su nuevo novio, y entonces él se vuelve a enamorar... porque somos unos imbéciles y unos pelotudos.

Sí, me parece.

Y además, siempre es a destiempo, quiero decir, a todo el mundo le ha pasado que estás loco porque tu mujer se vaya un mes de vacaciones para alternar por ahí, y justo ese mes no te sale nada... te sale cuando vas con tu mujer a una cena y te marcan como la KGB.

¿Qué hacemos con las ganas de enamorarnos de la mujer de un amigo?

Tajantemente no. Las mujeres de mis amigos no tienen culo. Me pasó una vez, tengo por ahí un amigo enfadado. No hay modo de que mi amigo entienda que ella me engañó de tal manera que me dijo que no era mujer ni novia de mi amigo... y a mí me convenía creérmelo. Pero no, realmente creo en eso machista de que hay demasiadas mujeres como para hacerle eso a un amigo.

Bien. Te pregunto cosas que se aguantan: una hora. ¿Qué cosas se aguantan una hora y no más?

El silencio, la soledad.

¿Qué cosas se aguantan un día, no más?

Un amigo pesado, al que quieres mucho.

¿Un mes?

Unas vacaciones.

¿Y un año?

La vida...

¿Podemos definir en tres palabras una verdad?

¿En tres palabras?: Hoy no puedo.

Una mentira en dos palabras.

No puedo.

Una duda en cuatro palabras.

Voy a quererte siempre.

Bien. Siéntese. Tiene un 9. ¿De quién es pariente la muerte?

La muerte es pariente del tiempo.

¿Hay una edad para acabar con la mala vida o sólo hay que esperar que...?

La mala vida acaba contigo. Pero hay que prolongarla todo lo que uno pueda. Desde que estoy moderado mis amigos me dicen que van a imitarme, y yo les digo: "No lo hagáis hasta que la vida os lo exija". No hay por qué adelantarse a los acontecimientos.

¿Qué cosas te cambian el sabor?

Pues, una frase a destiempo dicha como quien se tira un pedo en una cena de aristócratas. Va todo muy bien y de pronto la chica dice una estupidez y ya no puedes mirarle el culo como se lo mirabas. Dice: "¿Por qué no pones a Julio Iglesias?", por ejemplo.

¿Por qué te gustaría vivir en Argentina?

A pesar de que yo viajé por un montón de sitios en Argentina, siempre digo que mi amor es por Buenos Aires. Creo que tiene unas características de ciudad que sólo tiene Nueva York y ha tenido durante años Madrid. Es una melancolía de ambiente. Una insensatez colectiva. Es decir, una insensatez que hace que en mis presentaciones se llenen los teatros, que las chicas vayan vestidas como marquesas no teniendo para comer, y ese lloriqueo tanguero tan hermoso, esa melancolía de no pertenecer a ningún lugar, sino a una ciudad, y no a un país. Eso me parece maravilloso, y me identifico de una manera impresionante. Los cafés de la esquina, que cada vez hay menos. En fin, el minerío. El verso.

En alguna de tus canciones dices que el lugar del poeta es la esquina, como las prostitutas...

El sitio del poeta es la calle. Mi disco nuevo se va a llamar Dímelo en la calle.

¿De noche?

Inevitablemente. De día la gente vuelve del trabajo, de la obligación, del matrimonio, de la familia, del sindicato... De noche se habla de las cosas que de verdad le importan a uno.

Es por eso que cuando estás en esos lugares transitorios con una mujer, el lugar debe ser oscuro, porque es la noche artificial.

Y porque a oscuras estamos más guapos.

Salvo cuando te toma el espejo del techo.

Bueno, ahí no estamos más guapos pero nos gusta verlas. Ellas encima.

Queda poco tiempo. La valija amenaza en el hall como una "molotov". El fotógrafo lo quiere jugando al billar. Joaquín se empeña pero está apurado. Erra una carambola y erra otra. "No saques estas fotos", le dice. Pifia. Nos reímos, entrañables, y yo le digo que ya no se preocupe.

Joaquín, lo que desafina es el taco.

LOS CINCO SENTIDOS

¿Cuál es tu relación con el oído?

Mis enemigos dicen que soy sordo. Creo que he ido mejorando mucho con los años.

Y con el tacto, ¿cómo vamos?

Con el tacto vamos aprendiendo. Con mucha afición.

Con mucha militancia.

Radical. Una militancia extremista.

¿Con el olfato?

El olfato, después de muchos años de cocaína, lo tengo arruinado.

¿Con la vista?

La vista... Creo que veo muy bien, a pesar de que necesito gafas para leer. Pero para mí es indispensable, porque te decía que soy un buen mirador de pintura, me puedo quedar mirando tres horas un color, o un encuadre de foto en la calle, yo que no he hecho una foto en mi vida. Soy de esos que se van a sentar a La Biela a ver a la gente pasar.

Sí, para mí el placer más grande es sentarme en un bar y ver a las personas e imaginarme...

Historias...

A qué se dedica, cómo es su vida...

Bueno, de ahí ha salido la mejor literatura del mundo. Lo hacía Roberto Arlt, y lo hace Mario Benedetti. Lo hacía Cortázar.

Bueno, con el gusto, ¿cómo nos llevamos?

Me gustan mucho los sabores, un buen vinito, una buena comida, pero siempre prefiero lo que hay alrededor. Es decir, no se me ocurre tomar un whisky o un vino solo, tiene que ser en compañía. Me gustan los perfumes de las mujeres que no son gusto sino olfato. Pero los labios sí son gusto.

Y ahí vamos con las mujeres que se operan y se hacen labios falsos. Qué situación. Uno esa colina no la quiere tomar.

En uno de esos sonetos que te estoy regalando, hablo con todo el despecho del mundo contra una mujer. Dice el último terceto: "El cirujano que operó tus tetas de propina".
 

LOS PECADOS CAPITALES

¿Cómo te llevas con la avaricia?

No me llevo. La desconozco.

¿Con la envidia? Alguna vez hablábamos de que la mala suerte es una de las pocas cosas que a uno no le envidian. ¿Cómo te llevas con eso?

Yo tengo una tremenda envidia del talento. Cuando veo ese talento que brilla tanto, realmente me babeo. Y no es envidia sana, los querría matar, pero matar para robarles, matar para robar su talento. Y además la vida me ha dado sorpresas porque cuando yo creía -como niño provinciano con boina- que cuando llegara a Madrid o a Londres me iban a presentar a Platón y a Sócrates, y no es tan así, y uno de pronto ve a grandes talentos que oyen el sonido de un euro que cae por el suelo y se tiran de cabeza, ¿no? Ese tipo de cosas defraudan, desconsuelan.

¿Con la pereza?

Me llevo muy bien. Soy uno de esos tipos que trabajan mucho para vencer la pereza, por puro cristianismo, por la necesidad de ganarme el pan con el sudor de mi frente, y por orgullo, pero realmente lo que me pide el cuerpo hoy es quedarme tumbado viendo telebasura.

¿Con la ira?

Puedo ser iracundo ante la burricia, ante la estupidez... Puedo serlo.

¿Con la gula?

Me gusta más una mesa bien servida con los amigos alrededor y una buena conversación que la comida en sí, pero me encanta que la comida sea buena aunque no la pruebe.

¿Con la soberbia?

Creo que soy más orgulloso que soberbio.

Y, finalmente, con la lujuria...

Me llevo muy bien, muchas gracias. ¿Y la familia?

  

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Joaquin Sabina: "Se ha perdido la hermosa tradición de escribir versos satíricos en la prensa"

 
Si hace tan sólo unos meses le hubiesen asegurado que tendría un espacio propio en una revista para ponerle orden al caos y viceversa, se habría partido de risa. Pues bien, el indomeñable Joaquín Sabina, alérgico como ninguno a los compromisos y servidumbres, comienza la próxima semana a diseccionar la actualidad en interviú, valiéndose del verso -sonetos, coplas...- y con un título de sección que habla por sí solo: ´Esta boca es mía`.
 
Texto: Javier Menéndez Flores
Fotos: Victoria Iglesias

Tú eres una persona muy influyente y querida. ¿Qué te ha empujado a hacerte con una tribuna en prensa escrita y por qué interviú?

Hacía mucho tiempo que quería hacerlo. Siempre pensé en un lugar en donde pudiera opinar, y siempre en prosa. Y resulta que, por un lado, la prosa me cuesta muchísimo trabajo, y por otro, que se ha perdido la tradición que había, tan hermosa, de escribir versos satíricos en prensa, y que cultivaron casi todos los grandes. Me parecía un momento estupendo, con la que está cayendo, para hacer en sonetos, coplas, o lo que sea, una especie de crónica, sin perder rigor literario pero bajando lo más a ras del suelo posible. ¿Por qué interviú? Por Savater, por ti, por Millás, por las tetas [risas]. En orden contrario [más risas]. Y por Vázquez Montalbán...

…‘In memoriam’. En los últimos años te has prodigado más como escritor –dos libros– que como músico. ¿Este nuevo peldaño que subes en lo literario con tu incorporación a interviú es un peldaño más que bajas en lo musical?

No, porque estoy realmente empezando a hacer un disco en serio que aparecerá en septiembre. Se trata de no dejar de darle a la mano en algo que me ha divertido tanto como los sonetos. Los sonetos son una forma tal que cuando coges el tranquillo piensas en endecasílabos, y como me dolía un poco dejarlo, ésta ha sido una oportunidad estupenda para obligarme a mí mismo cada semana a opinar sobre la actualidad.

¿Crees que se van a incrementar las ventas de la revista con tu fichaje, y que los lectores habituales de interviú van a comulgar con tu firma y discurso?

Creo que van a seguir haciéndose pajas con las tetas y limpiándose el culo con los sonetos [risas prolongadas].

Son muchos los que piensan, erróneamente, que en tus primeros años eras un cantautor panfletario. ¿El escribir ahora sonetos sobre la actualidad, tan ligados a tierra, va a ser, esta vez sí, la manifestación del Sabina más ‘panfletario’?

Al menos, del que opina sí. Soy consciente de que no es una edición facsímil para universitarios con gafas y pianistas, sino que es una revista de gran tirada donde hay unas hermosísimas tetas en la portada. Y no me la voy a coger con papel de fumar, ni me voy a poner gola ni cuello duro, sino que voy a tratar de tener el tono de la revista. Eso sí, sin rebajar calidad literaria. ¿Lo conseguiré? Me temo que no. Pero ése es el reto, y lo que me apetece. Por ejemplo: “Con la que está cayendo, querido Coto, / ¿cómo puedes llamarte Matamoros?” [risas]. Por ahí quiero ir.


Por cierto, ¿vas a darle mucha caña a tu enemigo íntimo Sardá?

Pues sí, pero no me voy a programar. Supongo que indefectiblemente, porque lo suelo ver casi todas las noches [su programa], y casi todas las noches me río y casi todas las noches me indigno, saldrá. Tampoco sé muy bien los límites de interviú, ni los lazos empresariales entre cadenas y revistas y tal…



¿Cómo se afronta un nuevo proyecto profesional cuando, hagas lo que hagas, sabes que cuentas con el éxito, el beneplácito de legiones de seguidores?

Es que eso del éxito antes sí, cuando estaba en los bares, lo paladeaba y al mismo tiempo lo odiaba, pero ahora es que no voy a ningún lugar. Estoy en casa y cuando salgo voy con mis amigos poetas a emborracharnos por ahí y a hacer sonetos a cuatro manos. Aquí llama gente, pero no se abre. Hace dos noches me emborraché con Charly García [leyenda viva del rock argentino] y estuvimos cantando en un bar hasta las 10 de la mañana. Bueno. Pero yo ya no tengo relación con el éxito de ninguna clase. No sé qué es. Me aterroriza, incluso.

Con la perspectiva que da el tiempo, ¿la isquemia que sufriste fue una buena cosa? Cambiaste tus corsarios hábitos de vida por otros más saludables.

Eso no es bueno para nadie… Sí, a lo mejor gracias a eso voy a vivir unos años más, pero no se lo deseo a nadie. Y estoy volviendo a fumar otra vez…

¿De algún modo te sacó también de tu torre de marfil?

Me ha sacado de un vértigo vital que era… Bueno, veo a Maradona ahora y ahí está… Terrible. Me ha hecho levantar el pie del acelerador, y también ocuparme de cosas que tenía desatendidas, como la palabra escrita, mis hijas o mis amigos.

Entremos en política. Parada obligada: el anuncio inesperado, por pronto, de la retirada de las tropas españolas de Irak.

No sólo por pronto, sino porque uno está acostumbrado a que nunca se haga lo que se promete en campaña electoral. Pocas veces siente uno estar en el centro del fuego de la Historia. Creo que estamos viviendo un momento de aceleración histórica muy interesante. Hay una gente que cumplió su palabra y además lo ha hecho lo más aprisa posible, que tiene eso que le llaman un talante conciliador en un momento en el que parecía que las dos Españas iban a liarse a garrotazos otra vez, como en el cuadro de Goya. Luego nos defraudará Zapatero, como es su obligación no, como es su oficio, pero, bueno, para eso tendremos unos sonetos para ‘cagarnos en la madre que lo parió’.

¿Descorchamos ya la botella de champán o sólo la ponemos a enfriar?

Los primeros días han sido maravillosos, y lo de la retirada de las tropas de Irak, no el 30 de junio sino ya, me parece de una absoluta sensatez y de una valentía política muy estimable.

¿Crees, como sostienen los más agoreros, que la decisión de abandonar Irak sitúa a España en una tesitura política delicada en el plano internacional?

Creo que no, que es al revés. Roma no paga traidores, y a los lameculos los dejan en un rincón, y a los que se plantan se les hace más caso. Como De Gaulle, cuando se salió de la OTAN. Y creo que esto restaurará relaciones muy deterioradas con Latinoamérica y, sobre todo, deterioradísimas con los árabes.

¿Bush y Blair correrán la misma suerte que Aznar cuando lleguen las elecciones generales en sus países?

Por lo pronto, Honduras y República Dominicana retiran también las tropas de Irak. Creo que Bush va a perder las elecciones, y ya sabemos que no teníamos razón cuando decíamos que republicanos y demócratas son iguales. No lo son, aunque Kerry apoye la guerra de Irak por ese absurdo patriotismo que tienen los gringos. Creo, sí, que Bush perderá las elecciones, con lo cual el mapa del mundo va a cambiar muy para bien.


He leído hace unas horas, en los servicios de una taberna cercana a tu casa, la siguiente pintada: “Malditos moros, sois peor que las serpientes. Venís a matar a Europa. Sois la scoria [sic] de la humanidad”. ¿El fatídico 11-M nos hará más endogámicos, racistas, xenófobos?

Bueno, hasta ahora se ha dado una lección, ¿no? A pesar de que la gente tiene un poco más de miedo, aquí no ha habido linchamientos de moros ni nada parecido, y se puede pasear por Lavapiés… El peligro es muy gordo. Basta con leer a Oriana Fallaci, que dice lo mismo que esa pintada que tú has leído, pero sin faltas de ortografía. Incluso, más agresivamente. Creo que eso de la lucha de las civilizaciones es un absoluto error, volver a las cruzadas o a no sé qué. La política está para arreglar las cosas, no para liarse a bombazos a la primera de cambio.

“Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid” [fragmento de su canción Yo me bajo en Atocha, escrita en 1998]. ¿Ahora más que nunca?

[Medita un rato largo]. Sí, porque además en esos días terribles hubo por lo menos cinco personas a las que fui a visitar porque tenían que ver no conmigo, sino con mis canciones: hablo de muertos, de viudas… de una cosa atroz y espantosa. Y luego también gente que ponía eso y que me mandaba e-mails diciendo: “Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid”. Realmente yo no hago canción con la menor vocación de himno y mucho menos de responso, pero fue muy emocionante.

¿Cómo resultó ese pésame a las familias de los fallecidos?

Es que eran casos muy distintos… De cinco casos, a uno que estaba vivo de milagro lo fui a ver, y fue muy emocionante. Le mandé flores y hablé con la viuda de otro, y he hablado por teléfono con dos o tres más. Pero era terrible. Era como dedicarse a pompas fúnebres, con gente que podían haber sido amigos míos y no tuvieron ni la oportunidad de serlo. Fue terrible. Estoy muy orgulloso de ser madrileño, como lo estamos todos, por el modo en que se ha movilizado la gente. Fue impresionante el primer día… ¡todo! El “pásalo”, la votación… Nada más lejos de mí que creer que esta ciudad era tan maravillosa.

¿España votó ‘preventivamente’?

Yo creo que la ola ya venía, pero se aceleró. Todos le decíamos a Zapatero que estaba loco, y él estaba seguro.

¿El 11-M ha invalidado tu Pongamos que hablo de Madrid?

Ya estaba invalidada un poquito… Ya estaba, yo qué sé, no añeja, sino rancia. Medio rancia. A lo mejor alguna vez la interpreto, pero hace años que no lo hago.

¿Has hablado con tus hijas, de 12 y 14 años, del 11-M?

Sí. Incluso cuando llamé a una de las viudas, les hice a mis hijas que se pusieran en el otro teléfono y lo escucharan. Mis hijas son muy cívicas. Estuvieron conmigo en la gran manifestación contra la guerra de Irak. Como estuvo su abuelo, el ex ministro [Alberto Oliart]; como estuvo Pepa [la histórica asistenta de Joaquín], la hermana de Pepa, Jimena [su novia], mi secretaria peruana, la madre de mis hijas… El 90 por ciento del país. Mis hijas van teniendo una conciencia del mundo en el que viven. Lo que pasa es que luego, en esos colegios caros donde andan, hay unos nuevos cachorrillos de fascistas que van a discotecas fascistas donde se pone el Cara al sol. Pero puertas al campo no se le pueden poner: o vale el ejemplo y el entorno, o no vale nada.

 
A propósito de tus hijas, siempre he tenido la duda de si alguna vez llegaste a cambiarles los pañales.

No, nunca, nunca. Eso estaba resuelto y yo no era un padre vocacional ni nada. Me encontré con unas hijas fantásticas y tal, pero no empecé a hablar con ellas hasta que supieron hablar bien. Yo no sé cómo dirigirme a la infancia.

¿Llegarás a tener algún hijo más?

No creo. No lo sé, pero no creo. Aunque uno es un caballero y le pondrá su apellido a lo que venga [risas de cierre]

 

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Entrevistas a Joaquín Sabina: EZLN
(Ejército Zapatista de Liberación Nacional)

 

"La actualidad de España y el EZLN prueban que la historia aún se escribe"



Músico y loco, Joaquín Sabina es también escritor de versos, de ésos que se leen y no se cantan. La poesía ''es como la masturbación: para escribir y leer a solas", señala en entrevista exclusiva con La Jornada.

Sabina se encuentra en México para participar en la lectura de El Quijote, este viernes, dentro del Festival de la Palabra de la Ciudad de México con un extra: leerá también sus sonetos, algunos de ellos publicados en su libro Ciento volando de catorce y otros inéditos en los que habla de temas actuales como la sacudida que vivió España a partir de los atentados del 11 de marzo.

Lo que pasa, dice con un vaso de whisky en la mano y un ducado en la boca, ''es que cuando uno está mirándose el ombligo y empiezan a caer bombas alrededor hay que dejar el ombligo y ocuparse de lo inmediato.

''Lo ideal sería que lo que sucede alrededor fuera tan amable que uno pudiera seguir escribiendo sobre el ombligo, pero eso no ocurre."

Hasta hace poco, comenta, ''yo y muchos españoles, pensábamos que el pueblo español con el europeísmo, el consumo, el pensamiento único, estaba adormecido, anestesiado, con la cabeza en otras cosas; pero no fueron los partidos políticos los que tomaron las calles cuando todo comenzó".

En la primera manifestación de los españoles contra la invasión estadunidense en Irak participaron 2 millones de personas:

''Estaba yo, la madre de mis hijas, mi novia, el abuelo de mis hijas, mi portera, el kiosquero, hasta el policía de la esquina.

Eso para nosotros fue una cosa emocionante y sorprendente.

''Lo mismo ocurrió con la matanza de Atocha, por la forma en la que se movilizó la gente con las víctimas, y cómo salió a protestar antes de las elecciones, porque el gobierno estaba mintiendo y manipulando a los muertos.

''Eso fue lo más emocionante que he visto en mi vida. Fueron cuatro días que convulsionaron al mundo y me recordó lo que sucedió en México ese año nuevo cuando surgió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y Salinas de Gortari, de pronto, siendo un desahuciado cuando dos días antes era el rey."

En España ocurrió algo parecido ''y que pasen estas cosas en la historia es maravilloso, porque quiere decir que la historia no está escrita y que los seres humanos todavía pueden hacer algo".

Esta vez Joaquín Sabina no viene a cantar, viene a leer, a presentarse como escritor. ''He estado año y pico sin subirme a un escenario y la verdad es que no he tenido muchas ganas, pero he aprovechado para vivir otra vida que es la que quise vivir desde los 16 años: la de escritor de versos.

''Me encanta venir y no a cantar, aunque disfrutaré venir a hacerlo en septiembre. Por lo pronto, si alguien después de oír mis sonetos va y se compra un libro de Quevedo, me parecerá fantástico y si alguien se pone a leer El Quijote como lo que es, un libro divertidísimo y no aburrido como dijeron en la escuela, también estaré muy bien pagado."

Un pie en la tierra y otro en las nubes

Poesía y música, los dos mundos de Sabina, tienen una diferencia y es la forma en la que los ofrece a los demás: las canciones son para el escenario, la poesía es para estar a solas.

''Son totalmente diferentes, pero en la mecánica, el rigor y la inspiración son parecidas. A veces comienzo un soneto que acaba siendo una canción y empiezo una canción que acaba siendo un soneto."

Escribir de madrugada es uno de los hábitos de los que no ha podido deshacerse, y tiene listos varios libros: uno de poesía, la recopilación de sus cartas con el subcomandante Marcos, Fito Páez o Silvio Rodríguez, entre otros, que se publicará en junio con el título A vuelta de correo:

''Les escribo en verso, soneto o coplas y ellos me contestan en la misma estructura. Es un libro anecdótico, pero muy divertido."

También escribirá un soneto semanal en la revista española Interviú, ''que es mitad tetas y mitad buenísimos artículos"; y en estos días busca editor para publicar en México Un elefante cruza la frontera, sobre su visita a Chiapas y la entrada de los zapatistas al Zócalo. Prepara, además, dos discos que va grabando de a poco y estarán listos en septiembre.

A sus 55 años, Joaquín Sabina permanece con un pie en la tierra y otro en las nubes. ''No quiero que se caiga de ahí".

En resumen ''de músico, mis enemigos dicen que no tengo nada; de poeta mucho menos de lo que yo quisiera y de loco me temo que demasiado.

''En realidad, lo que me parece loco son los telediarios, lo que veo en los periódicos. Estamos en un mundo absolutamente enloquecido. Alguien que se dedica a tratar de iluminar las palabras o describir canciones que sean un hombro en el que apoye la gente para llorar, creo que no es nada loco.

''Pero qué es la locura, ¿beber tequila hasta las cuatro de la madrugada o asesinar iraquíes? Son dos locuras distintas."

 

 Joaquin Sabina: "Me da muchísima vergüenza considerarme poeta"

 

El cantautor leyó sus sonetos en el Aulario La Bomba y poco antes habló de su retiro, de lo que siente y también de lo que prepara. Y todo lo dijo con serio desenfado


Por Jesús Collantes.

CÁDIZ. Joaquín Sabina (Úbeda, Jaén, 1949) estuvo ayer en Cádiz para leer algunos de sus sonetos en el Aulario La Bomba y poco antes ofreció una rueda de prensa en el Baluarte de la Candelaria, donde la Feria del Libro está instalada.

No compareció el cantor sino el poeta, pero ambas condiciones siempre viajan con él, seguramente porque le resulta imposible dejarlas fuera de la maleta. De presentarlo se encargó Diego Sales, rector de la UCA, quien mostró su satisfacción por tener "en las Presencias Literarias de la Universidad a la persona y no al personaje". Respondiendo a la presentación, Sabina dijo que el hecho de que le traigan a las Presencias Literarias como escritor y no como cantante era volver a su primera juventud "y eso a mi edad tiene su mérito". Junto al cantautor se sentaron también Virtudes Atero, vicerrectora de Extensión Universitaria, y Antonio Castillo, concejal de Cultura.

Sabina ha llevado una vida de noctámbulo y calavera hasta que sufrió un serio quebranto de salud, pero esa vida fue buena tierra de cultivo para sus historias. Las calles y los rincones oscuros de la vida le dieron excelentes argumentos y fantásticos personajes. Si ahora sale poco -"sólo me emborracho en casa", declaró a un diario madrileño - parecía lógico preguntarle si echa de menos en ese alejamiento de la realidad su vocación de retratista al minuto.

"De la realidad no me he alejado porque la realidad está en todos sitios, incluso dentro de uno. Mi casa siempre tiene las puertas abiertas para que entre el airecillo de la calle. Pero es cierto que he cambiado mi vida por pura supervivencia, para poder seguir escribiendo y cantando", declaró.

Esa intención de retratar lo fugaz, de dejar constancia de lo que otros no ven, le equipara con muchos grandes de la creación musical, pero una vez retirado de la circulación por aquel problema de salud, no se sabe bien de dónde irá sacando historias para cantarlas. A Sabina puede que ahora no le sobren tanto los motivos, de ahí que sus seguidores sientan expectación por lo que prepara, por saber cuál es su posición ante las cosas, si el susto del infarto cerebral ha modificado su manera de mirar y ver. Lo cantado, cantado queda...ÿ pero ¿qué vendrá a partir de ahora?

-Para esa pregunta no tengo respuesta. En un año y medio he aprovechado para publicar unos libros que guardaba en un cajón; hay otro libro pendiente de salir y una película por estrenar en la que hago un papel ridículo porque me interpreto a mí mismo y lo bordo. En cuanto a las canciones, las estoy escribiendo muy poquito a poco y las que me están saliendo no han cambiado mucho con respecto a las últimas, porque desde hace tiempo vengo mirando más para dentro que hacia fuera.

-Sabina es amante fiel de la poesía de Quevedo, César Vallejo y Neruda. Siente por Dylan y Leonard Cohen la admiración que puede profesarse a los buenos contadores de historias, pero de los tiempos que corren ¿quiénes le interesan?

- No me gusta hablar de los contemporáneos porque los poetas suelen ser muy hijos de puta, pero me gustan Felipe Benítez, García Montero y ''san'' Angel González.

-Los terribles sucesos del 11-M, el oscurantismo del Gobierno y la actitud de la ciudadanía ¿le piden una canción o un soneto?

-Sobre ese asunto hasta ahora sólo me han salido sonetos, pero no negativos. Aquellos días me parecieron absolutamente terribles pero acabaron en una situación muy emocionante, porque la gente de Madrid se movilizó y los taxistas se parecían a Teresa de Calcuta. Desde los tiempos del "no pasarán" Madrid no había dado un ejemplo tan hermoso de ciudadanía y el giro que dieron las elecciones a mi me sentó de maravilla.

-¿Qué le parece ese empeño de la oposición de borrar la sonrisa de Zapatero? ¿Usted qué ve más agradable una sonrisa o un bigote?

-Que me pregunten tanto de política no me disgusta, pero sólo soy un escritor de canciones que participa en política como ciudadano sin ser un experto. Pero no me gustan los bigotes.

A este veterano escritor de canciones lo que de verdad no le gusta es considerarse poeta. "La poesía es una magia. Se puede escribir muy bien y carecer de poesía, porque no es lo mismo escribir versos que escribir poesía. Me da muchísima vergüenza llamarme poeta a mi mismo, ya tengo suficiente cara de imbécil. Tampoco me gusta describir la poesía porque no hay razón para hacerlo. La poesía trata de contar lo indecible y definir lo indefinible. Es un modo de vivir, de explicar el mundo y de sacarle la lengua al espejo".

Al final de la charla Sabina habló de Cádiz. "Me gusta mucho Cádiz porque me ha devuelto a Andalucía después de un montón de años. Porque la Andalucía de Jaén en la que nací es semicastellana, más dura y hosca. Sin embargo, la Bahía de Cádiz tiene todo lo que dicen los tópicos y mucho más. Es una especie de gracia divina muy saludable".

 

Sabina en Nuevo Estilo


¿Dónde le gustaría vivir?
En una ciudad inventada, mezcla de Madrid, Buenos Aires y La Habana, con vistas al mar.

¿Cuál es su idea de la felicidad?
¿Qué es eso? Un caballero no puede caer tan bajo.

Cualidad que más admira en un hombre
El humor inteligente.

¿Y en una mujer?
La capacidad de reírse del humor inteligente.

Su gran virtud
Pasemos a la siguiente pregunta.

Su peor defecto
Hacerme el listillo contestando entrevistas.

Una fobia
La estupidez, la muerte, la enfermedad...

¿Qué música le gusta?
Toda la buena.

Elija un grupo, un compositor y una canción
Por ese orden, The Velvet Underground, Leonard Cohen y Knocking at Heaven's Door, de Dylan.


Y ahora un artista
Woody allen.

En su mesilla hay...
Un cenicero, el paquete de ducados, Johnnie Walker etiqueta negra, libros de Quevedo, Joyce y Jaime Gil de Biedma, el mando a distancia...

¿Y en sus paredes?
Libros y cuadros.

Una película
Cualquiera de Billy Wilder.

Personaje real o de ficción
Sancho Panza.

Piense en una habitación
Anónima de hotel, con servicio de habitaciones 24 horas.

¿Para qué ahorraría?
Para comprar tiempo.

Un olor
A tierra mojada después de la lluvia de otoño.

Le obsesiona...
Escribir la canción más hermosa del mundo.

Le divierte...
La sobremesa con amigos hasta la madrugrada.

Un lugar en el mundo
Los míticos y literarios mares del sur.

¿Cómo imagina el futuro?
Negro.

Tiene diez minutos libres
Un cigarrito, un libro...

Un viaje
En el Orient Express.

Una persona
Mi novia.

¿Qué no puede faltar en su casa?
El buen humor.

Su comida favorita
Huevos revueltos caseros marca lucio y un buen rioja acompañando.

Su bebida
Juanito el caminante etiqueta negra con mucho hielo, en vaso ancho y a escondidas para que mi novia no le añada agua.

Un recuerdo de la infancia
La primera comunión por lo civil.


Pida un deseo
Que me deje la virgencita como estoy.

Que no le hablen de...
Gimnasia.

Adora...
La palabra escrita, la buena conversación, las mujeres, los gatos...

Un momento del día
El crepúsculo.

¿A quién invitaría a su casa?
A Jack Nicholson.

¿Qué no haría jamás?
Volver a contestar esta entrevista.

 

Joaquin Sabina, el Genio de Úbeda

"Después de la nube negra"

Cantautor por excelencia, Joaquín Sabina, andaluz del 1949, es otro hombre. Ha vuelto a la charla, la risa y los conciertos. En su nuevo disco, ‘Alivio de luto’, retrata lo que sintió cuando, tras el infarto cerebral que sufrió en 2001, la depresión, esa “nube negra”, le dejara dos años hundido.

“Soy tan mayor que las dos únicas canciones de amor que he hecho en los últimos años están dedicadas a mis hijas”

“Letizia quería conocerme. Fue en mi casa, con Serrat, Víctor y Ana. El Príncipe tocó el cajón y sigo siendo republicano”

“Sigo con el miedo en el cuerpo. ¿Y si vuelve el ictus? Oigo mi nuevo disco y es de una desesperanza brutal”


Joaquín Sabina está pletórico. Mientras cuenta su euforia suena en su casa de la calle de Relatores, en Madrid, su disco más reciente, el que sale ahora a la venta. Aún es una copia provisional que circula como oro en paño para evitar a los piratas. En la realidad, su voz suena entre la ironía y la melancolía que convirtieron sus canciones en un autorretrato y también en un retrato generacional; se burla de todo, se ríe, está feliz de sus hallazgos, de ver a la gente, de convocarla, de tratar de hacer que sea alegre todo lo que toca. Ha recuperado el buen humor adolescente con el que conquistó, desde chico, amigos y amigas, con el que viajó en largas giras cuyas noches no terminaban nunca.

Ese es otra vez Sabina, el muchacho de Úbeda que se hizo de Madrid y de todas partes. Pero aquí, en este disco, Alivio de luto, la voz de Sabina suena como si la madrugada de la que tanto habla en sus versos nos hubiera dado a todos un zarpazo, y a él el primero. Como si aquella noche de la que hablaba el poeta argentino (“Se me está haciendo la noche en la mitad de la tarde”) no fuera una metáfora, sino que estuviera aún en la punta de sus dedos, mientras canta.

Él no lo nota, porque ya lo ha contado, y porque además ya lo sufrió, lo contó y casi lo ha olvidado; pero este disco es como la crónica de un hombre que estuvo a punto de ahogarse; de hecho estuvo ahogado en este mismo piso, rodeado de recuerdos, de música y de libros, pero encerrado como si le hubiera caído encima una tonelada de tristeza. Esa depresión que siguió al accidente cerebral le duró dos años al menos, y le afectó a todas las horas del día. Nosotros estuvimos con él una vez, en este mismo sitio, mientras le duró esa batida de la tristeza, y notamos en directo la naturaleza de ese zarpazo.

En aquella ocasión, para una entrevista que publicó EPS, Sabina se sentó a la misma hora y ante esta misma mesa redonda, en la penumbra contigua a su cocina, se puso un whisky de dos pisos y nos escrutó como si fuéramos extraterrestres que estuviéramos invadiendo su estanque dorado, aunque el estanque entonces fuera una ciénaga. Respondió las preguntas como si devolviera zarpazos geniales que parecían navajas de silencio, y cuando nos fuimos parecía evidente que su soledad volvía a respirar por los ojos. Ahora Sabina es otro. Se sentó a nuestro lado, jugueteó con un whisky igual, pero no paró de reírse, de inquirir por lo que sucedía en la calle y en la gente que quiere; se aprestó a cenar hasta la madrugada con quienes le convocaran “y fueran buenas personas”, y habló hasta por los codos de lo que le preguntábamos y de lo que saliera al paso. Como si se hubiera recuperado para lo que antes fue su manera de beber y de vivir la vida, Sabina es otro hombre, y este disco, Alivio de luto, retrata en parte lo que pasó antes de que recuperara el ingenio de la alegría.

Nosotros le propusimos que hablara de algunas de sus canciones recientes, la mayor parte de las cuales están en el disco, y de algunas que no están en el disco pero que forman parte ahora de su autobiografía de cantante que ha disimulado con el ritmo (mexicano, argentino, cheli, español) la presencia de una voluntad de autorretratar la vida mientras se va. Así pues, más que una conversación, lo que sigue es un balance de Sabina en función de algunas de las canciones que ha hecho después de la visita inolvidable de la nube negra… Nube negra es, digámoslo antes de tiempo, un símbolo de este disco que ahora sale; su historia incluye todos los ingredientes de la vida de Sabina: la amistad (el texto se lo escribió su amigo Luis García Montero para convencerle de que volviera a coger la guitarra), la presencia reiterada de las noticias de la muerte, los sueños vacíos, la luz cansada, “cuando el amanecer es otra noche helada”…

Pero empezamos a hablar por el principio, usando para la charla, como pretexto, sus canciones. Y ésta con la que comenzamos es una peculiar historia de amor.

‘Pájaros de Portugal’. (Habla de la libertad y de la pobreza y de la mala combinación que se da entre esos dos conceptos).

Las canciones no hay por qué explicarlas, pero sí me gustaría contar ésta porque tiene una anécdota muy concreta. No sé si recuerdas que hace ocho o diez años se escaparon de sus casas de Tarragona dos chavales de 14 o 15 años. El país estuvo aterrorizado esos días porque se creía que los habían matado, que los habían violado, cualquier cosa. Y nada de eso había sucedido: querían ver el mar, y cuando vieron que era peor que en la tele llamaron a sus padres acojonados. Volvieron, vírgenes, supongo, acojonados… Sí, a veces las canciones nacen de las noticias, pero hay que rumiarlas. Eso pasó hace ocho años, y cuando leí la noticia pensé: Aquí hay una canción. Pero la canción misma viene ocho años después, cuando ya se ha medio olvidado…

¿Y usted lee la prensa con esos ojos, por si le trae canciones?

Yo leo la prensa porque me interesa y porque soy periodicoadicto. Pero, sí, muchas veces vienen ahí las canciones, sobre todo en las páginas de sucesos, que es donde vienen las mejores historias. Porque igual que en poesía hay que cogérsela con papel de fumar, en las canciones hay que cogérsela: con un punto de cursilería, un punto de horterez y todo lo que se pueda de demagogia…

¿Y eso es porque hay que llegar al número más grande posible de personas?

Porque es un género para cantar y para enamorarse y para llorar. No es un género para paladear exquisitamente con la cabeza, porque va por las venas, por el corazón…, tiene que ver con todos los momentos repugnantemente sentimentales de uno. Para eso son las canciones.

¿Usted se imagina la canción cantada al mismo tiempo que escrita?

Yo antes no sabía de eso, pero ahora sí. En estos dos años que he estado retirado de los escenarios he estado escribiendo sonetos, e incluso escribiendo versos en revistas de actualidad, y me he dado cuenta de que las canciones no son sonetos, y no son poemas; si no nacen con la música puesta, no nacen. Ahora tengo claro, desde el primer verso, qué cosa es una canción y qué cosa no será jamás una canción.

‘Pie de guerra’. (Sobre los desastres, o las estupideces de la guerra).

Nace de una canción de Leonard Cohen que dura un minuto. La mía dura más de cuatro. Me parecía que él no había desarrollado lo suficiente esa cosa espantosa que está pasando ahora mismo y que se ve todos los días en la prensa, ese guerracivilismo que se vive aquí, en Londres, en Pakistán, un horror que aquí yo mezclo de un modo caótico. No sólo están en guerra los países o las civilizaciones, sino el cuerpo y el alma, el hombre contra sí mismo, el hombre contra la mujer, y viceversa, el pelo, las uñas. Una guerra total…

¿Usted percibe que estamos en un momento de desintegración?

Yo creo que los del pensamiento único, primero, eran unos hijos de puta y, luego, no tenían previsto nada. Y nos han llevado a este horror, que se parece un pelín al Apocalipsis. Uno lee en el periódico que si todos los chinos tuvieran papel higiénico no habría árboles en el mundo. ¿Y cómo es que no hemos previsto esto?

¿Y esta canción en concreto, cómo nació?

Decía Cohen: “Hay una guerra entre negro y blanco / entre hombre y mujer”. Y eso ya te dispara para decir todo lo que quieras decir… Él es mucho más contenido que yo.

Le pasa con escritores, poetas y músicos, que usted quiere prolongar lo que escriben o cantan…

Sí, me pasa mucho, pero la mayoría de las veces te das cuenta inmediatamente que estaban mejor como estaban antes. En este disco, por ejemplo, hay una canción que se llama Mater España y que parte de una conversación que teníamos en casa con Víctor Manuel acerca de un cantante italiano, De Gregorio. “Fíjate”, decía Víctor, “este cabrón canta una canción que se llama Viva Italia y no pasa nada… ¡Si aquí hiciéramos una que diga Viva España, ¡la que se armaría!”. Y entonces me empeñé y le dije: ¡cómo que no! Así que hice Mater España. Pero, claro, cada vez que le echo un piropo luego me siento obligado a insultarla.

Pero es un canto de amor a España, en toda su extensión…

A una España republicana, ilustrada… Y hay unos versos que relacionan a España con “fibra óptica y ladillas”; ahí andamos, más en las ladillas que en la fibra…

“Madrastra España / a la hora de la siesta, / la puta que se enamora, / la fruta que se indigesta…”.

Pero ahí puta no es peyorativo. Recuerdo una cosa que me decía mi maestro Georges Brassens: que cada vez que cantaba mierda asomaba una flor por detrás. En el disco hay una canción a mi hija Rocío: le digo hija de puta. No creas que es tan fácil, pero ahí está, una canción de amor…

‘Ay Rocío’. (Una canción de amor. Dueto con Olga Román).

Soy tan mayor que las dos únicas canciones de amor que he hecho en los últimos años son a mis hijas, una es Ay Carmela, y otra es ésta, Ay Rocío.

Tan mayor, 56 años… ¿Cuándo usted compone qué edad tiene?

Cien años o ninguno. Es decir, uno se sitúa en un terreno imposible, y la canción es un género indefinido que alguien que no fui yo quiso explicar algo que me parece clave, clarísimo: una canción es una buena letra, una buena música, una buena interpretación, y algo más que nadie sabe lo que es y que es lo único que importa…

En las canciones de las que hemos hablado parece que usted se dedica a narrar la vida de otros, más que la propia. En ‘Resumiendo’ ya se sitúa en primera persona. Ya habla de giras y conciertos, imagina sus sensaciones al subirse ahí, frente a la gente…

Un poeta puede ser hermético, o puede ser Valente o Mallarmé. Pero un cantante no. Un cantante tiene que cantar su vida y cantar la de los demás; si no, no hay manera de llorar, de follar con las canciones.

¿Cómo surge ‘Resumiendo’?

Es una canción de amistad dedicada a personas de las cuales sólo dos están expresas. Pensé en José María Cámara, que aunque es mi señorito es mi amigo; en Fernando García Tola, en Panchito Varona, en Javier Krahe. Recuerdo la bajada a la cueva de La Mandrágora [un local nocturno de los años ochenta]… La escribí pensando en ese tipo de fraternidad no perdida pero sí añorada. Yo estoy a favor de la memoria pero contra la nostalgia. Pero he de decir que el género de la canción de la nostalgia es muy bienvenido…, lo que pudo ser y no fue.

¿Cómo ve ahora aquel tiempo y aquella gente que cita?

Javier Krahe está exactamente igual. Como ya era un viejecito hace veinte años, pues sigue siendo un viejecito estupendo. Fernando Garcia Tola está muerto, murió de un cáncer tremebundo. A Tola lo echo mucho de menos cada vez que pongo la televisión, porque el tipo, en unos años infinitamente más difíciles, y sin medios, inventaba un esquema nuevo y un programa nuevo cada día. Disparatadamente o excesivamente, yo creo que harían falta unos cuantos Tola, aunque ahora me alegro mucho de Buenafuente. Blasfemé tanto en nuestra conversación anterior de Crónicas marcianas y de esas cosas, que la gente pensó que yo pedía un programa de intelectuales. Y no, para nada. Lo de Buenafuente es un humor inteligente y es espectáculo.

En esa canción hemos subrayado dos expresiones suyas, “Calumnia española” y “Crecimos con más dudas”…

Ah, la calumnia. En cuanto a lo de crecer, con 20 años uno puede ser entusiasta, fanático y sectario. Pero si lo sigues siendo a los 56 es que eres un imbécil y no has aprendido nada…

¿Cómo va de dudas?

Bien, gracias. Crezco todos los días. Me pongo en el lugar del contrario, hasta en el lugar del enemigo, que es método socrático que no está mal. No conduce a ningún sitio, sino a tener más dudas. Cada vez que digo algo en lo que creo que estoy cargado de razón, pienso en el argumento contrario. El sistema de los colegios británicos que obligan a los chicos a defender una cosa y la contraria me divierte mucho como método para dialogar con myself…

¿Qué desata más sus dudas?

Hay varias cosas. Pero lo que más me inquieta es esa polémica entre la alianza de civilizaciones y leña al moro…, porque Oriana Fallaci tiene razón y Zapatero también. Es verdad que se han hecho tan mal las cosas que por algún lado tenían que salir. Pero, ¿cómo se arregla? No tengo ni puta idea…

¿Y esa expresión, “calumnia española”, que parece una redundancia?

Se decía que la envidia era el pecado nacional. Pero luego viajas por el mundo, y ves que todas las naciones se apropian de ese pecado, que sucesivamente es el de Argentina, México, Chile… Lo que aquí hay de modo exacerbado es la facilidad de llegar a la calumnia directamente sin necesidad de aportar pruebas y sin que nadie te denuncie.


¿Cómo se ha llegado a eso?

Eso parecía que se había curado: en la época de la Transición se le pusieron paños calientes, y los cadáveres han vuelto a salir de los armarios…

En ‘Dicen que dicen’ usted se ríe de sí mismo y de lo que dicen de usted. Cuando a uno le toca la calumnia, ¿cómo se le queda el ánimo?

Pues si te compras La Fiera Literaria de este mes [de julio], hay una columna donde me dicen de todo porque he cenado con los Príncipes, porque he hecho un pregón en el balcón de la Casa de la Villa, al lado de Gallardón. Pues me quedo estupefacto… Con quién ceno, y además en esta casa, no en ningún palacio, es cosa mía, y los que me reprochan que hable desde el balcón del Ayuntamiento ignoran el abc de la ciudadanía, porque la Casa de la Villa es nuestra y no de Gallardón, aunque también sea del alcalde, faltaría más.

Y, además, mucho ha hecho usted por Madrid…

Más hizo Agustín Lara, que escribió un chotis maravilloso y nunca había estado en Madrid.

¿Qué significa para usted esta ciudad?

Significa muchísimo. Antes viví en Úbeda, y me sentía fuera de, luego en Granada y también quería largarme, luego viví en Londres y quería volver, y cuando llegué a la estación de Atocha, y aunque parezca el peor de los tópicos, me sentí en casa inmediatamente. Como todo el que llega a Madrid. A mí me gusta Madrid porque no son imaginables los madrileños cantando un himno detrás de la bandera. Permiten la doble nacionalidad como ninguna otra ciudad del mundo que no sea Nueva York. No te obligan a dejar de ser canario o andaluz para poder ser madrileño…

¿Y esa relación con los Príncipes cómo ha surgido?

Pues, según creo, Letizia quería conocerme y me invitaron unos amigos suyos, a los que yo llamo los desastrones, que son Simoneta Gómez Acebo y José Miguel Castrón, que es un gran músico. Me invitaron tres o cuatro veces, y entonces llamó Simoneta y me dijo que si no iba me mandaría la Guardia Civil, y ante esos argumentos me rendí. Pero puse como condición que vinieran a mi casa, a este piso de Tirso de Molina. Traje a Serrat, a Víctor Manuel y a Ana Belén. Nos pusimos a hacer música, el Príncipe tocó el cajón y yo sigo siendo republicano.

¿Hablaron de eso?

Sí, estuvo mirando por ahí y vio que había una bandera republicana. Está muy relajado, le ha venido muy bien la Leti… Ella es estupenda.

Usted es muy atrevido en el léxico. “E Mail parricida, mentiras ripiosas…”. Usted incorpora mucho de lo que oye. No hay mucha gente que se atreva a tanto con el lenguaje cantado.

Como yo no tenía una gran voz ni era un excelente guitarrista, a los veinte años decidí que lo que podía aportar a la canción eran cientos de palabras, como los académicos que acaban de llegar a la Academia y quieren llevar hasta allí sus vocablos. Un día, en un hospital, oí una canción de Juan Luis Guerra, y dije: qué cabrón, cómo puede decir catéter y bilirrubina en una canción…

‘Paisanaje’. (Un guiño a la telebasura, al caso Lydia Lozano y Albano. E introduce una palabra, albanokosovar…).

Me venía al pelo lo de albanokosovar para hablar de lo de Lydia Lozano. La cosa de la telebasura. Lo peor de todo esto es que unos indocumentados se erigen en tribunal de honor y de moral, y llegan a alguien y lo insultan… Me parece mentira que esto esté siendo escuchado por un país que no se cabrea. Y hay ahí un chantaje que a mí sí que me cabrea: si dices algo en contra es que no tienes sentido del humor, que eres un puritano… En fin, éstas son las canciones que hago para ahorrarme el diván del psiquiatra. Como si me mirara al espejo para insultarme.

¿Y qué le dice ahora el espejo?

Me pillas en un día bueno. Hace año y medio [cuando la entrevista anterior], estaba en medio de una depresión. Pero hace cuatro meses me levanté una mañana y me apetecía salir a tomar una pizza, me apetecía escribir una canción, visitar a los amigos…, y ese estado de alegría me dura hasta hoy. Voy a hacer una gira, he hecho un disco. No me preguntes cuál es la razón. Me ha durado dos años. Me pasé semanas en que no salía ni al pasillo, venían amigos queridísimos a los que me negaba a ver, si tenía una entrevista vomitaba por las mañanas y sudaba frío, eso se cuenta en Nube negra. Estaba en un agujero sin sentido, pues cuando tuve el ictus me recuperé perfectamente, sin secuela física alguna. Sin embargo, a los tres o cuatro meses después entré en este agujero negro. Un neurólogo me dijo que esto era normal, pero yo no encuentro normal estar dos años en un agujero negro. Y ahora estoy con una euforia y un entusiasmo: me gusta beber, besar, andar, cantar… Y, al mismo tiempo, sigue el miedo en el cuerpo: ¿y si vuelve?

¿De eso nació este disco?

De esa actitud, sí, este disco es la crónica de todo eso. Dos años. Y ahora lo oigo y me parece que es de una desesperanza brutal. Pero es lo que había…

‘Nube negra’. (La crónica de un tiempo maldito. Como la daga en la herida. “Cuando juego mi suerte al verso que no escribo, / cuando sólo recibo noticias de la muerte… / Al otro lado de los apagones, / al otro lado de la luna en quiebra, / allá donde se escriben las canciones / con humo blanco de la nube negra… ”).

Te voy a contar algo. Yo voy los veranos a
Rota, con los que yo llamo los poetas líricos: Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero… Y mis amigos estaban preocupados conmigo porque no escribía. Y un día me vino Luis con esa letra, Nube negra… Yo le había hablado de la nube negra, y al día siguiente se presentó para animarme a que me pusiera a escribir. Y sacó un papel del bolsillo: “Mira, lo he escrito como si fuera tú”. Le había cambiado las palabras, pero estaba contando exactamente lo que me estaba pasando a mí en ese momento… Y a mí esa canción, ese gesto suyo, contándome de manera tan amistosa su solidaridad con mi estado de ánimo, me levantó mucho el ánimo, me hizo pensar en componer de nuevo. Me vino muy bien el empujón de Luisito… Claro que tenía que cantársela esa misma noche. Cogí la guitarra y salió así. Como todas las buenas letras, llevaba la música puesta.

“Cuando despierto y voto por el miedo de hoy, / cuando soy lo que soy en un espejo roto…”. ¿Qué emoción le dio leerla?

Se te caen las bragas. Llega un amigo, toca a la puerta, te dice: “Mira, como no escribes canciones, he escrito una canción tuya”…

¿Están recogidas las piezas de ese espejo roto?

Creo que sí. Llevo cuatro meses resucitando. Tampoco me lo quiero creer demasiado no vaya a ser que haya recaídas. La impresión que tengo es que me muero de ganas de subirme a los escenarios y de ver a los amigos.

¿Hay algo que ya no va a volver a hacer en los escenarios?

No daré saltos, no me disfrazaré de más joven. Huiré de la demagogia escénica, es decir, del mesianismo, “¡venga esas palmas!”.

Resumiendo, ¿de estas canciones qué autorretrato sale?

Las canciones están cojas mientras no las oye el otro. El retrato lo hará quien las oiga. Yo creo que son una crónica más o menos decente de lo que ha pasado mientras he estado fuera de los escenarios. Hace cuatro meses que me ocurren cosas más vivas, más cotidianas, menos literarias, más canciones… ¿Y qué canciones son mis preferidas? Tengo el corazón dividido entre
Ay Rocío y Pájaros de Portugal

Juan Cruz, El País Semanal 18-09-2005 / Fotos: Javier Salas